Catégorie : Colágeno

  • ¿Qué dice la ciencia sobre tomar colágeno?

    ¿Qué dice la ciencia sobre tomar colágeno?

    Efectos del colágeno: la ciencia responde

    Publicado el 15/01/2026

    Seguramente lo habéis leído: « el colágeno no funciona », « solo es una moda »… Y, siendo honesto, algunas críticas tienen parte de razón. El problema es que muchas veces se mezclan cosas distintas y se llega a conclusiones demasiado simplonas.

    Soy nutricionista. Y por eso me cansé del mercado de los suplementos.

    Durante años he visto lo mismo una y otra vez: mucho marketing, promesas… y muy poca atención a lo que de verdad importa: dosis útiles, evidencia, calidad y transparencia. 

    Por eso creé Soleri: una marca donde intento hacer las cosas « con sentido »

    Voy a responder de forma simple y clara a lo que más se dice sobre el colágeno, pero con una base sólida: estudios en humanos, sentido común y expectativas realistas.

    1. « El colágeno no se absorbe »

    El colágeno hidrolizado ya viene parcialmente « pre-cortado » para facilitar su digestión. Y después el propio cuerpo termina de descomponerlo en fragmentos aún más pequeños, algunos de los cuales pueden pasar a la sangre.

    Estos fragmentos se llaman « péptidos » (entre ellos di- y tripéptidos) formados por aminoácidos característicos del colágeno: glicina, prolina e hidroxiprolina. De hecho, la hidroxiprolina es un marcador muy específico del colágeno y prácticamente ausente en otras proteínas de la dieta.

    Varios estudios han medido la presencia de estos péptidos ricos en hidroxiprolina en la sangre tras la ingesta de colágeno hidrolizado, lo que demuestra que sí atraviesan la barrera intestinal y llegan a la circulación.

    Lo importante de entender: el colágeno no actúa como si « reconstruyera » directamente tejidos, pero aporta fragmentos muy específicos que el cuerpo reconoce y utiliza como material y señal para tejidos ricos en colágeno (piel, tendones, cartílago).

    2. « Da igual tomar colágeno o cualquier otra proteína »

    No del todo. Como he explicado en el punto 1, el colágeno hidrolizado no deja solo aminoácidos sueltos: se han detectado en sangre péptidos característicos del colágeno tras la ingesta (un detalle que no se reproduce igual con proteínas genéricas).

    Si el colágeno fuera “una proteína cualquiera”, esperaríamos el mismo resultado biológico que con cualquier batido. La evidencia sugiere que no es así, y por eso tiene sentido evaluarlo como un suplemento específico.

    3. « Si funciona, es solo placebo »

    El colágeno se ha estudiado en ensayos clínicos controlados, con metodología diseñada precisamente para minimizar el efecto placebo (doble ciego, grupo placebo y asignación aleatoria).

    En este tipo de estudios se han observado mejoras medibles frente al placebo, sobre todo en tres ámbitos:

    • Hidratación y elasticidad de la piel
    • Estructura del colágeno dérmico
    • Molestias articulares en determinados perfiles 

    Os dejo a continuación las principales referencias fiables para cada uno de estos puntos, para que podáis consultarlas directamente:

    Importante: los resultados varían según la calidad del estudio, la dosis, el tipo de colágeno y la duración. No todos los productos ni todos los protocolos son iguales.

    4. « Los estudios están financiados por marcas »

    Es una crítica razonable. Pero que un estudio esté financiado no lo convierte automáticamente en falso: lo que manda es el diseño y si los resultados se repiten.

    Cómo mirarlo sin caer en extremos: 

    • Sí, hay heterogeneidad (productos distintos, dosis distintas, medidas distintas).
    • Sí, la financiación puede sesgar (por eso conviene ser exigentes).

    Pero también existen revisiones sistemáticas y metaanálisis que agrupan múltiples ensayos y permiten ver si, en conjunto, hay señal (por ejemplo en piel: hidratación/elasticidad). 

    Lo razonable (la « checklist » científica): 

    • Ensayos controlados y doble ciego.
    • Duración suficiente (no 10 días).
    • Medidas lo más objetivas posible (no solo « sensación »).
    • Coherencia: que varios estudios apunten en la misma dirección.

    No es « todo está comprado » ni « todo es perfecto ». Es: lectura crítica + producto serio.

    5. « Lo tomé 2 meses y no noté nada »

    Puede pasar. Y muchas veces no tiene que ver con « el colágeno » en sí, sino con cómo lo has tomado… y también con el colágeno que has elegido (porque no todos son iguales).

    Las 3 causas más habituales:

    • Dosis insuficiente: en estudios se usan dosis del orden de 5-10 g/día; si tomas 1-2 g (típico en gominolas o cápsulas), es normal no notar nada.
    • Irregularidad: « cuando me acuerdo » no sirve. El tejido conectivo responde a la constancia diaria.
    • Expectativas mal definidas: « a ver qué siento » es muy vago. Si no mides nada (fotos, hidratación, molestias al subir escaleras…), es difícil valorar cambios reales.

    Una comparación útil: si entrenas 2 meses y no ves cambios en el espejo, ¿significa que entrenar no funciona? No. Puede que estés un poco mejor aunque no lo percibas todavía. Con el colágeno pasa algo parecido: los cambios, cuando ocurren, tienden a ser progresivos.

    6. « La alimentación basta »

    Una buena dieta es la base. La pregunta real es si, en la práctica, aporta lo mismo que un colágeno hidrolizado tomado a diario. En la vida real, la mayoría consume pocas fuentes ricas en colágeno « útil » (piel, cartílagos, gelatina de verdad, caldos concentrados…). 

    Un hidrolizado aporta una dosis constante y práctica (por ejemplo, 5-10 g/día) sin depender de cocinar esas partes o de hacerlo perfecto cada semana.

    Alimentación primero, siempre. Pero si ya cuidas la base y buscas un apoyo específico, el colágeno puede ser un atajo práctico.

    7. “Mi médico dice que es inútil”

    Es comprensible. La medicina clínica suele priorizar tratamientos con beneficios grandes y claros. Y el colágeno, la mayoría de veces, se mueve en otro terreno: se usa sobre todo como apoyo en calidad de vida / prevención / confort (no como « tratamiento » de una enfermedad).

    Y no todos los médicos siguen de cerca la literatura de suplementos: es enorme, cambia mucho y no siempre es prioridad en consulta. 

    Además, muchas críticas nacen de comparar mal: colágeno sin hidrolizar, dosis ridículas, o periodos demasiado cortos… y luego concluir que « no sirve ».

    Raramente es « útil para todos » o « inútil para todos ». Depende de producto, dosis, constancia y expectativas.

    8. « Solo es una moda »

    Sí, el colágeno se ha puesto de moda. Pero que algo sea tendencia no demuestra que funcione… ni demuestra que no funcione.

    Lo que está pasando: cuando un producto se vuelve popular, aparecen muchas marcas oportunistas. Y ahí es donde la gente se quema: compra cualquier cosa, no nota nada y concluye que « todo es humo ».

    Además, el colágeno no es nuevo: en países como Japón lleva décadas integrado en la cultura de consumo (sobre todo en el ámbito de la belleza y el « well-aging »).

    El matiz importante: con tantas opciones, lo difícil ya no es « encontrar colágeno », sino encontrar uno fiable: materia prima identificable, controles, trazabilidad, dosis clara, explicaciones coherentes…

    En Soleri somos muy conscientes de esa confusión, y por eso intentamos ir en la dirección contraria a la moda: transparencia extrema y explicarlo todo con detalle para que podáis evaluar un producto con criterio, no con fe.

    9. « La OCU advierte sobre complementos de colágeno »

    En diciembre de 2025, dentro de su campaña Menos cuentos y más ciencia, la OCU comunicó a la AESAN la denuncia de 5 productos de colágeno por alegaciones irregulares.

    En la UE, las alegaciones de salud están reguladas: no se puede prometer cualquier efecto « porque sí ». Pero esto no significa que no haya estudios o que no exista ningún efecto posible. Está diciendo algo mucho más concreto: que hay marcas que usan alegaciones de salud irregulares o no autorizadas, y eso alimenta la confusión.

    Estoy alineado con esa idea de la OCU: menos promesas milagrosas y más criterio. Porque cuando se vende el colágeno como si fuera magia, la gente compra con expectativas imposibles y luego aparece el « no funciona ».

    Por eso, en Soleri prefiero lo contrario: explicar lo que se sabe, lo que no se sabe, y qué condiciones hacen que un protocolo tenga sentido (producto, dosis, constancia y expectativas realistas).

    Por qué muchos colágenos son tirar el dinero 

    Durante años la pregunta era: « ¿funciona el colágeno? ». En 2026, con la evidencia acumulada, la pregunta es otra: ¿cómo diferenciar un buen producto de uno malo?

    Porque han aparecido muchos oportunistas que fabrican suplementos pensando más en maximizar márgenes que en diseñar un producto eficaz.

    El resultado: hay colágeno… y hay colágeno, y la verdad es que una parte importante de lo que se vende en el mercado es tan flojo que es normal que la gente no note nada.

    Dicho eso, vamos a lo práctico: las razones más comunes por las que un colágeno puede ser dinero a la basura.

    • Dosis ridículas (el clásico) 

    Si un producto no os permite llegar a una dosis diaria coherente, muchas veces está pensado para “quedar bien” en la etiqueta, no para funcionar.

    En cápsulas, puede implicar tomar 10-20 cápsulas al día para acercarte a las dosis usadas en estudios.

    • Colágeno + 12 cosas más (ensalada de marketing)

    Cuantos más ingredientes “para impresionar”, más fácil es que haya:- dosis simbólicas,- ingredientes que no pintan nada,- y un precio inflado.

    • Opacidad

    Si no sabéis de dónde viene el colágeno, quién lo produce, cómo se fabrica o si hay controles… estáis comprando a ciegas.

    • Hidrolizados muy distintos bajo el mismo nombre

    « Colágeno hidrolizado” no garantiza automáticamente un producto bueno. Hay calidades, procesos y resultados finales muy distintos.

    • Expectativas mal planteadas

    Si esperáis resultados radicales en muy poco tiempo, os vais a decepcionar incluso con un producto decente.

    Espero que este artículo os haya sido útil, y sobre todo que os ayude a mirar el colágeno con más criterio y menos ruido alrededor.

    He intentado ser lo más factual y objetivo posible: explicar lo que muestran los estudios, qué puntos generan más confusión y por qué muchas veces el problema no es “el colágeno”, sino el producto, la dosis, la constancia y las expectativas.

    Si os queda alguna duda concreta, podéis escribirme sin problema por WhatsApp. Respondo personalmente siempre que puedo.

  • ¿Cuál es el mejor colágeno para las rodillas?

    ¿Cuál es el mejor colágeno para las rodillas?

    ¿Qué beneficios tiene tomar omega 3 en la menopausia?

    Publicado el 05/08/2025 – Última actualización el 05/08/2025

    Durante la menopausia, algunas mujeres experimentan cambios en el estado de ánimo, otras sufren sofocos, duermen mal o notan que su salud cardiovascular y ósea se vuelve más frágil.

    Ante esta situación, muchas buscan suplementos y otras opciones naturales… Y los omega-3 (especialmente el EPA y el DHA se presentan como una opcion interesante.

    Beneficios de los omega 3 durante la menopausia

    Cuando hablamos de omega 3, muchos piensan en el corazón. Y sí, es cierto: el EPA es conocido por su papel protector a nivel cardiovascular. Pero durante la menopausia, los beneficios van mucho más allá.

    Ayudan a calmar la inflamación de bajo grado

    Con la caída de los estrógenos, aumenta la inflamación silenciosa en el cuerpo. No duele, pero afecta a todo: articulaciones, huesos, piel, sistema inmunitario…

    El EPA y el DHA son antiinflamatorios naturales. Ayudan a reducir marcadores como la IL-6 o el TNF-α, que están elevados en muchas mujeres posmenopáusicas. Por eso se estudian en todo tipo de trastornos crónicos relacionados con la edad.

    Pueden mejorar el estado de ánimo

    Muchas mujeres se sienten emocionalmente más frágiles en esta etapa. Irritabilidad, bajones, ansiedad: no es solo psicológico, los cambios hormonales afectan de lleno al cerebro.

    El EPA participa en la producción de serotonina y otros neurotransmisores. Varios estudios muestran que puede aliviar los síntomas depresivos leves o moderados en mujeres en transición menopáusica. ¿Solucionan todo? No. Pero puede ser un apoyo natural muy interesante.

    Sofocos

    Es uno de los síntomas más frecuentes, y más molestos. Algunas investigaciones han observado una ligera reducción de la frecuencia e intensidad de los sofocos con suplementos de EPA.

    No funciona igual en todas, y no es tan eficaz como una terapia hormonal. Pero si buscas una alternativa más natural, los omega 3 podrían darte un pequeño respiro.

    Protegen el corazón

    Con la menopausia, el colesterol sube, los triglicéridos también… y el riesgo cardiovascular empieza a parecerse al de los hombres.

    Los omega 3 ayudan a bajar los triglicéridos, mejorar la función de las arterias, reducir la presión arterial en personas con hipertensión… (y sin efectos secundarios).

    Además, tienen un efecto ligeramente anticoagulante, lo cual puede ser positivo.

    Apoyan la salud ósea

    También se han estudiado por su efecto sobre los huesos: al disminuir la inflamación y modular la actividad de las células óseas, podrían ayudar a ralentizar la pérdida de densidad ósea.

    Un estudio interesante mostró que combinar ejercicio físico y omega 3 durante varios meses mejoraba la densidad ósea en mujeres posmenopáusicas.

    Siempre combinar con una buena alimentación y actividad física regular.

    Beneficios para el cerebro y la memoria

    El DHA es un componente estructural del cerebro, muchos estudios lo relacionen con una mejor salud cognitiva.

    Durante la menopausia, muchas mujeres describen lo que llaman niebla mental, fallos de memoria o dificultad para concentrarse.

    Aunque los estudios no son concluyentes, hay indicios de que el omega 3 podría ayudar a mantener la agudeza mental y proteger el cerebro a largo plazo, sobre todo si se empieza la suplementación en esta etapa.

    ¿Qué tipo de suplementos de omega 3 conviene elegir?

    No todos los suplementos de omega 3 son iguales. Y si ya has echado un vistazo a la farmacia o a alguna tienda online, te habrás dado cuenta: hay cápsulas de pescado, de kril, de algas… algunas baratas, otras carísimas, con etiquetas que prometen milagros. Pero ¿cuáles valen la pena de verdad?

    1. El clásico: aceite de pescado

    Es el más común. Se extrae de pescados pequeños como la sardina o el anchoa, y contiene EPA y DHA en cantidades variables. Si eliges bien (ahora te explico cómo), es una opción eficaz y segura.

    Eso sí: no todas las cápsulas son iguales. Las más básicas tienen una concentración baja (por ejemplo, solo 300 mg de EPA+DHA por cápsula de 1 g). Para conseguir una dosis óptima, hay que tomar varias. Las de mejor calidad suelen especificar la cantidad exacta de EPA y DHA por cápsula, y están más purificadas.

    2. El aceite de kril

    Más « moderno » (y más caro). Proviene de un pequeño crustáceo del océano Antártico. La principal diferencia es que sus omega 3 están unidos a fosfolípidos, lo que podría mejorar su absorción. Además, contiene astaxantina, un antioxidante natural que lo protege de la oxidación.

    La pega: suele contener menos cantidad total de EPA+DHA que el aceite de pescado.

    ¿Mejor o peor? Depende. Algunas personas lo toleran mejor (menos reflujos), pero si lo que buscas es un aporte elevado de omega 3, tendrás que tomar más cápsulas… y pagar más.

    Mi recomendación: mejor el aceite de pescado (de calidad)

    3. El aceite de algas (opción vegana)

    Ideal si no comes pescado o tienes alergia. Se extrae de microalgas cultivadas y contiene principalmente DHA (a veces un poco de EPA).

    Es una opción interesante para mantener un buen nivel de omega 3 sin origen animal, pero no aporta / casi no aporta EPA, y suele ser más caro…

    En cambio, su pureza es excelente y su impacto medioambiental bajo.

    Mi recomendación: solo para veganos

    4. ¿Y el aceite de hígado de bacalao?

    Contiene omega 3, sí, pero también vitamina A y D en dosis elevadas.Puede ser útil en invierno si no tomas el sol… pero cuidado con la vitamina A en exceso, que puede afectar al hígado o a los huesos si se acumula.

    Mi recomendación: NO es la mejor opción como fuente principal de omega 3.

    ¿Qué dosis de omega 3 se recomienda en la menopausia?

    Aquí no hay una cifra mágica válida para todas. Pero sí hay un consenso general en torno a una cantidad mínima para mantener la salud, y otra más alta si buscamos un efecto terapéutico.

    ✅ Para el mantenimiento de la salud

    La mayoría de las autoridades sanitarias recomiendan al menos 250 a 500 mg al día de EPA + DHA. Es la dosis mínima para apoyar la salud cardiovascular, cerebral y ocular en adultos sanos.

    Traducido en cápsulas: eso suele equivaler a 1 o 2 cápsulas estándar de aceite de pescado al día. O bien, 2 raciones de pescado azul a la semana.

    ✅ En menopausia, ¿conviene subir la dosis?

    Dado el aumento del riesgo cardiovascular, la inflamación de bajo grado y los cambios en el estado de ánimo, muchas mujeres podrían beneficiarse de un aporte más generoso, en torno a 1 g diario de EPA + DHA.

    Es la dosis utilizada en varios estudios sobre salud ósea, depresión o sofocos, con resultados prometedores. Y sigue siendo una dosis segura para el uso cotidiano, sin necesidad de supervisión médica (salvo en casos especiales como anticoagulantes o arritmias).

    ✅ Dosis más altas: solo si hay una indicación concreta

    En contextos médicos (por ejemplo, triglicéridos muy elevados), se usan dosis más altas: 2 a 4 g diarios de EPA/DHA. Pero eso ya entra en el terreno del tratamiento, y siempre debe hacerse bajo control médico.

    Cuando compres un suplemento, no mires solo el tamaño de la cápsula, sino la cantidad real de EPA y DHA. Muchas marcas ponen « 1000 mg de aceite de pescado », pero si lees bien, solo 300 mg son omega 3.

    Contraindicaciones

    Son de los suplementos más seguros que existen (lo más « peligroso » sería comprar uno de mala calidad…).

    • No provocan efectos secundarios importantes en la mayoría de los casos.
    • Son bien tolerados incluso en dosis elevadas (hasta 2–3 g/día de EPA+DHA).
    • Son aptos para casi todo el mundo, incluso a largo plazo.

    Posibles efectos secundarios leves

    • Reflujo o sabor a pescado (sobre todo si las cápsulas no están bien formuladas).
    • Eructos con olor desagradable.
    • Malestar digestivo leve (náuseas, hinchazón, heces más blandas).

    Se minimizan al tomarlos con comida (idealmente con algo de grasa), y eligiendo suplementos de calidad, con recubrimiento entérico o aceites purificados.

    Si tomas anticoagulantes

    El omega 3 tiene un efecto anticoagulante suave. No es un problema para la mayoría de las personas, pero si estás tomando medicación como Sintrom, warfarina, clopidogrel o aspirina en dosis altas, conviene consultar con tu médico antes de tomar más de 1 g/día de EPA+DHA.

    No es que esté prohibido, pero podría ser necesario ajustar la dosis o vigilar más de cerca tu coagulación.

    Si tienes arritmias

    En dosis muy altas (más de 3–4 g/día), algunos estudios han observado un ligero aumento del riesgo de fibrilación auricular en personas con enfermedad cardiovascular.

    Esto no afecta a la mayoría de la población, pero si tienes antecedentes de arritmias, es mejor hablarlo con tu médico antes de tomar suplementos a dosis altas.

    Alérgicas al pescado o marisco

    Parece obvio, pero conviene recordarlo: si eres alérgica al pescado o al marisco, evita los omega 3 procedentes de aceite de pescado o de kril.

    En ese caso, mejor optar por aceite de algas.

    La calidad sí importa

    Los omega 3 son grasas sensibles: se oxidan fácilmente. Si están mal conservados o mal formulados, pierden eficacia y pueden incluso volverse proinflamatorios.

    Elige marcas que garanticen:

    • pureza (sin metales pesados ni contaminantes),
    • buena estabilidad (aceite fresco, sin olor rancio),
    • y transparencia (cantidad clara de EPA/DHA por cápsula).

    En Soleri vendemos omega 3 de la mejor calidad del mercado: EPAX. Son de los más puros que existen, con estándares de calidad que van mucho más allá de los exigidos por IFOS, un sello que suele recomendarse.

    Además, los almacenamos en una sala a temperatura controlada (-18 °C) para garantizar su frescura. Muy pocas marcas hacen esto, a pesar de que es algo fundamental.

  • ¿El colágeno es realmente bueno para los deportistas?

    ¿El colágeno es realmente bueno para los deportistas?

    ¿Cuáles son los beneficios del colágeno para los deportistas?

    Publicado el 04/07/2025 – Última actualización el 04/07/2025

    ¿Has notado últimamente que todo el mundo habla del colágeno? Que si es bueno para las articulaciones, que si mejora la piel, que si ayuda a recuperarse… Vamos, parece el suplemento de moda. Pero, ¿realmente merece la pena si haces deporte?

    El colágeno: una proteína clave

    Su nombre viene del griego kólla, que significa “cola”. Y no es casualidad: el colágeno es lo que mantiene unidos tus tejidos, dándoles resistencia, elasticidad y soporte estructural. Está en los tendones, los ligamentos, los cartílagos, los músculos… y hasta en la piel y los huesos.

    ¿Y por qué esto importa si haces deporte? Pues porque cada zancada, cada salto, cada levantamiento de peso… estresa estas estructuras. Si tu cuerpo no tiene suficiente colágeno o no lo renueva bien, es más fácil que lleguen los dolores articulares, las tendinitis, las molestias musculares o incluso las lesiones.

    Además, lo que muchos no saben es que el colágeno no solo sirve para evitar problemas, también puede ayudarte a entrenar mejor. Unos tendones fuertes y unos ligamentos elásticos hacen que el movimiento sea más eficiente.

    Por qué necesitamos más colágeno

    Aunque tu cuerpo produce colágeno de forma natural, esta producción no es infinita. A partir de los 25 años empieza a disminuir poco a poco. Y a los 40, la caída se acelera. A los 80, se calcula que producimos hasta un 75 % menos que en la juventud.

    Pero el paso del tiempo no es el único culpable. Hay otros factores que desgastan nuestro colágeno mucho antes de lo esperado, sobre todo si llevas un estilo de vida activo o exigente:

    • El sol en exceso.
    • La contaminación y el tabaco.
    • El estrés crónico y la falta de sueño reparador.
    • Y el entrenamiento intenso y repetido sin una recuperación adecuada.

    Todo esto genera lo que se llama « estrés oxidativo », una especie de desgaste celular que afecta directamente a las proteínas estructurales del cuerpo, entre ellas el colágeno. En otras palabras: entrenar duro sin cuidar bien tu cuerpo puede estar jugándote una mala pasada.

    Por eso, incluso si eres joven y estás en forma, podrías beneficiarte de un aporte extra de colágeno. No para rejuvenecer, sino para compensar ese desgaste que, con el tiempo, pasa factura.

    ¿Qué beneficios reales aporta la suplementación con colágeno?

    Confort articular

    Varios estudios han demostrado que tomar colágeno hidrolizado ayuda a reducir el dolor en las articulaciones, sobre todo en deportistas con molestias recurrentes o personas activas con desgaste articular. ¿Lo típico de sentir las rodillas hechas polvo al subir escaleras? Pues eso puede mejorar.

    Regeneración del cartílago

    También se ha observado que el colágeno puede favorecer la regeneración del cartílago y mejorar la movilidad, aunque estos efectos son más progresivos. No hablamos de reconstruir articulaciones destruidas, pero sí de aliviar síntomas y frenar el deterioro.

    Impacto sobre tendones y ligamentos

    En algunos ensayos, tomar colágeno antes del ejercicio —especialmente combinado con vitamina C— ha aumentado la síntesis de colágeno en los tejidos y acelerado la recuperación tras lesiones. Es decir, no solo ayuda a prevenir, sino que puede hacer que vuelvas antes a entrenar si te has lesionado.

    Músculos

    En cuanto a los músculos, aunque el colágeno no es una proteína anabólica como la proteína de suero, sí puede aportar un extra de aminoácidos que ayudan a la recuperación, sobre todo en personas mayores o con dieta baja en proteínas. Incluso hay estudios que muestran mejoras modestas en la masa muscular magra cuando se combina con entrenamiento de fuerza.

    Piel

    Y por si fuera poco, hay quien nota también beneficios en la piel (más hidratada, más elástica), en las uñas y hasta en el cabello. ¿Efecto placebo? Puede ser. ¿Pero si encima te ves mejor en el espejo, quién se va a quejar?

    No esperes milagros en dos semanas. Los efectos suelen notarse tras varias semanas o incluso meses de uso continuo. Y como siempre, depende de la dosis, del tipo de colágeno y… de tu constancia.

    ¿Qué tipo de colágeno elegir? Lo que de verdad importa

    Si te has asomado al mundo de los suplementos de colágeno, probablemente te habrás sentido un poco perdido: colágeno hidrolizado, péptidos bioactivos, colágeno nativo tipo II, UC-II®, bovino, marino…

    Colágeno hidrolizado

    El más común y mejor estudiado es el colágeno hidrolizado (o « péptidos de colágeno »). Esto significa que la proteína ha sido troceada en fragmentos pequeños (péptidos) para que el cuerpo los absorba fácilmente. Si ves que en la etiqueta pone péptidos de colágeno bioactivo, vas por buen camino.

    El peso molecular

    El tamaño de esas partículas importa: lo ideal es que tengan un peso molecular bajo (entre 2000 y 5000 Daltons) para garantizar una buena absorción.

    ¿Colágeno tipo 1, 2 o 3?

    Seguro que has visto suplementos que prometen efectos específicos según el tipo de colágeno: tipo 1 para la piel, tipo 2 para las articulaciones, tipo 3 para los músculos… Pero la verdad es que esto puede ser engañoso.

    Cuando tomas colágeno hidrolizado, ya no conserva su forma ni función original. Los péptidos que se absorben no actúan como « tipo 1 », « tipo 2 » o « tipo 3 », sino que el cuerpo los usa donde los necesita para fabricar su propio colágeno.

    Entonces, ¿qué hacer? Olvídate del número y prioriza un producto bien formulado, hidrolizado, con buen nivel de absorción y de una fuente fiable. Eso es lo que realmente marca la diferencia.

    ¿Y qué hay de la fuente?

    • Marino (procedente de piel o escamas de pescado): suele ser más caro, pero también más puro y con mejor sabor. A algunos les resulta más digestivo.
    • Bovino (de piel y huesos de vacuno): más común y eficaz, aunque depende mucho de la calidad del producto.

    Con vitamina C

    No te olvides de los ingredientes « compañeros » que marcan la diferencia: la vitamina C es fundamental para estimular la producción de colágeno en tu cuerpo.

    También verás productos que añaden ácido hialurónico, magnesio o zinc, que pueden reforzar el efecto, aunque no son imprescindibles.

    Consejo final: apuesta por calidad reconocida

    Para no complicarte, lo más fácil es confiar en fabricantes de referencia que garantizan trazabilidad, pureza y eficacia comprobada. Los mejores son: Peptan®, Verisol®, Naticol®

    Para nuestro colágeno hidrolizado, hemos optado por Naticol®, el mejor proveedor de colágeno marino.

    ¿Cómo tomar colágeno para notar resultados?

    La dosis importa

    Para el colágeno hidrolizado, los estudios suelen utilizar entre 5 y 10 gramos al día. Es la cantidad que ha demostrado tener efecto sobre articulaciones, tendones y recuperación muscular. Tomar menos puede quedarse corto, y tomar más no siempre mejora los resultados (aunque tampoco suele tener efectos secundarios).

    Mejor con el estómago vacío (y vitamina C)

    Aunque el colágeno se puede tomar en cualquier momento, muchos expertos recomiendan hacerlo en ayunas o lejos de comidas ricas en proteínas, para que no compita con otros aminoácidos durante la absorción.

    Además, tomarlo con vitamina C (unos 50-100 mg) puede potenciar su efecto, ya que esta vitamina participa en la síntesis de colágeno. Puedes tomarlo con zumo de naranja o un suplemento que ya la incluya.

    Sé constante

    Esto no es como un ibuprofeno que actúa en 30 minutos. El colágeno necesita tiempo para hacer efecto. La mayoría de estudios muestran beneficios a partir de las 6-8 semanas, y los mejores resultados suelen llegar tras 3 meses o más de uso diario.

  • ¿Merece la pena tomar colágeno para la artrosis?

    ¿Merece la pena tomar colágeno para la artrosis?

    Colágeno hidrolizado: ¿funciona contra la artrosis?

    Publicado el 09/05/2025 – Última actualización el 09/05/2025

    ¿Has oído hablar del colágeno para aliviar los síntomas de la artrosis, pero no sabes si realmente funciona? En este artículo te cuento todo lo que necesitas saber antes de empezar a tomarlo.

    Colágeno y artrosis: lo que realmente se puede esperar

    Hay estudios científicos bastante sólidos que lo respaldan, y también muchísimos testimonios reales de personas que han notado cambios positivos tras varios meses de uso. Eso sí, hay que saber qué esperar… y qué no.

    ¿Qué beneficios se han observado?

    Varios ensayos clínicos han mostrado que tomar colágeno hidrolizado de forma regular puede:

    • Reducir el dolor articular, especialmente en rodillas, manos o caderas.
    • Mejorar la movilidad y la flexibilidad.
    • Disminuir la rigidez matutina o la sensación de « oxidación » tras estar mucho rato sentada.
    • En algunos casos, incluso se ha visto un efecto protector del cartílago, como si frenara un poco el desgaste.

    Ojo, no estamos hablando de un calmante que actúa en 2 horas. El colágeno no es un antiinflamatorio ni un analgésico rápido. Es más bien un « constructor silencioso »: aporta los ladrillos (aminoácidos y péptidos) que tus cartílagos necesitan para mantenerse en forma, sobre todo cuando tu cuerpo ya no produce colágeno igual que a los 20.

    ¿Qué no hace?

    Aquí viene la parte que no siempre se cuenta con claridad. El colágeno:

    • No regenera un cartílago completamente desgastado. Si tienes una artrosis muy avanzada, no esperes que vuelva a crecer como si nada.
    • No sustituye un tratamiento médico si tienes dolor fuerte o inflamación aguda. Es un complemento, no un reemplazo.
    • No actúa de un día para otro. Hay que ser constante, mínimo 2-3 meses, para empezar a notar algo.

    Entonces, ¿sirve de algo? A mi parecer, sí, si lo ves como una estrategia a medio-largo plazo. Si estás en una fase temprana de artrosis, o si tienes molestias frecuentes pero aún no muy limitantes, puede ser una forma natural y segura de darle un respiro a tus articulaciones. 

    Y cuanto antes empieces, más margen tendrás para frenar la degeneración. No hace falta tener 60 años ni estar « destrozada » para tomarlo.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Cómo tomar colágeno para la artrosis

    No vamos a repasar aquí cómo elegir un suplemento de colágeno… pero para hacerlo sencillo, lo mejor es comprar un colágeno con patente (como Peptan®, Naticol® o Verisol®). Estas marcas registradas suelen estar respaldadas por estudios científicos y garantizan la buena calidad y pureza del producto.

    ¿Cuánta cantidad hay que tomar?

    Si es colágeno hidrolizado (el más común), la dosis eficaz es de 10 gramos al día.

    No te dejes engañar por cápsulas que dicen « con colágeno » pero que solo llevan 500 mg… eso no sirve para nada.

    ¿Durante cuánto tiempo hay que tomarlo?

    El colágeno necesita tiempo y constancia. La mayoría de estudios clínicos hablan de mínimo 2 a 3 meses de toma diaria para empezar a notar algo.

    Si vas a probar, comprométete al menos 3 meses seguidos. Después podrás decidir si continuar, hacer una pausa o probar otro formato.

    ¿En qué formato viene y cuál es mejor?

    Tienes varias opciones, y cada una tiene sus ventajas:

    • Polvo: se disuelve fácilmente en agua, café, zumo, yogur… y te permite tomar la dosis completa de una vez.
    • Cápsulas o pastillas: para llegar a 10 gramos diarios, necesitarías tragar entre 10 y 20 cápsulas… poco práctico.
    • Shots o ampollas líquidas: cómodos y muchas veces combinan colágeno con otros activos (ácido hialurónico, vitamina C, etc.). Suelen contener entre 5 y 10 g por dosis. Lo malo: suelen ser más caros.

    ¿Y el sabor? Si eliges una buena marca, el colágeno no tiene apenas sabor. El marino puede tener un puntito más fuerte, pero si lo mezclas con algo, ni se nota.

    ¿Cuándo tomarlo?

    No hay realmente un mejor momento, aunque se suele recomendar tomarlo por la mañana, o junto con una comida (sobre todo si el producto lleva vitamina C, que ayuda a la absorción).

    Yo lo tomo en el desayuno, porque así no se me olvida, y lo acompaño de un kiwi o un zumo de naranja para asegurar el aporte de vitamina C.

    ¿Colágeno solo o combinado con otros ingredientes?

    Vitamina C: el compañero imprescindible

    Este sí que merece la pena. La vitamina C es fundamental para la síntesis del colágeno en el cuerpo. Vamos, que sin ella, tu organismo no puede aprovechar bien el colágeno que tomas.

    Por eso muchos suplementos ya la incluyen, o recomiendan tomar una fuente de vitamina C junto con el colágeno (fruta, zumo, etc.).

    Ácido hialurónico: para las articulaciones secas y rígidas

    El ácido hialurónico es una molécula que actúa como una especie de lubricante natural dentro de las articulaciones. Ayuda a mantener el líquido sinovial (ese gel que evita el roce entre huesos) y a dar « amortiguación ».

    Se ha usado durante años en infiltraciones para artrosis, pero en suplemento oral también puede tener un pequeño efecto positivo, sobre todo en combinación con colágeno.

    ¿Es imprescindible? No. ¿Puede sumar puntos? Sí, sobre todo si notas tus articulaciones como « secas » o rígidas.

    Glucosamina, condroitina, MSM

    Estos 3 son conocidos en el mundo de la salud articular. La glucosamina y la condroitina forman parte de la estructura del cartílago, y se han utilizado durante años como suplementos para frenar el avance de la artrosis. El MSM es una forma de azufre que ayuda a reducir la inflamación y mejora la elasticidad de los tejidos.

    ¿Funcionan? Depende de la persona. Hay estudios que muestran efectos positivos modestos, y otros que no encuentran gran diferencia frente a placebo.

    Si los encuentras en un suplemento bien formulado, pueden ser un buen añadido, pero no son esenciales.

    Otros ingredientes que se suelen ver

    • Cúrcuma y boswellia: ingredientes naturales antiinflamatorios. Si tu artrosis tiene un componente inflamatorio importante, pueden ayudarte a calmar el dolor sin recurrir a ibuprofeno.
    • Magnesio, zinc, manganeso, cobre…: minerales que participan en la formación del tejido conectivo. No hacen milagros por sí solos, pero si los tienes bajos, pueden marcar la diferencia.
    • Silicio: favorece la producción de colágeno y mejora la elasticidad de los tejidos. Algunas fórmulas lo incluyen para reforzar el efecto estructural.

    ¿Es seguro tomar colágeno? Posibles efectos secundarios y precauciones

    La buena noticia es que el colágeno es una proteína natural que tu cuerpo ya conoce. Forma parte de la piel, los cartílagos, los tendones, los huesos… Así que no le estás metiendo nada raro a tu organismo.

    Los estudios clínicos que han probado el colágeno (incluso durante meses) no han mostrado efectos secundarios importantes, ni alteraciones en los análisis ni problemas graves.

    En algunos casos puntuales se han observado molestias digestivas leves, como una ligera sensación de náusea, pero suelen ser poco frecuentes y, por lo general, están relacionadas con colágenos de baja calidad. Por eso, es importante elegir un producto fiable y de buena procedencia.

    ¿Hay contraindicaciones?

    Hay muy pocas, pero por prudencia conviene tener en cuenta lo siguiente:

    • Alergias: si eres alérgica al pescado, evita el colágeno marino. Si tienes alergia al huevo o al pollo, ten cuidado con el colágeno tipo II que viene de cartílago de pollo.
    • Enfermedad renal grave: el colágeno es una proteína, así que si tienes problemas renales avanzados, consulta antes con tu médico.
    • Embarazo y lactancia: aunque no parece peligroso, no hay estudios suficientes en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Mejor preguntar al ginecólogo.

    ¿Se puede tomar junto con medicamentos?

    En principio, sí. El colágeno no interfiere con la mayoría de tratamientos, ni con antihipertensivos, ni con estatinas, ni con antidepresivos…

    Pero si estás tomando algún medicamento importante o tienes una enfermedad crónica, comenta siempre cualquier suplemento nuevo con tu médico o farmacéutico. Más vale prevenir.

    El mayor riesgo, sinceramente, no es el colágeno en sí, sino su calidad. Algunos productos baratos, mal fabricados o sin controles pueden venir con impurezas o restos de metales pesados (sobre todo los marinos mal filtrados).

    Asegúrate de que compras un colágeno con buena reputación, y que sea transparente sobre su origen y procesos de fabricación.

    Conclusión: ¿Merece la pena probarlo?

    Para mí, el colágeno no es « la solución », pero sí es una pieza importante del puzzle.

    ➜ Para quién creo que el colágeno sí merece la pena:

    • Si tienes artrosis leve o moderada, y estás empezando a notar molestias persistentes.
    • Si sientes rigidez o dolor al mover ciertas articulaciones, pero todavía no está muy avanzado.
    • Si buscas una alternativa natural y sin efectos secundarios, antes de pasar a tratamientos más agresivos.
    • Si estás dispuest@ a ser constante durante al menos 2-3 meses, y entiendes que los efectos son progresivos.
    • Si cuidas otros aspectos de tu salud (dieta, ejercicio, descanso…), y quieres un complemento que sume.

    ➜ ¿Y para quién quizá no sea la mejor opción?

    • Si esperas un efecto rápido o instantáneo tipo analgésico.
    • Si ya tienes una artrosis muy avanzada, con cartílago muy dañado, y esperas regenerarlo por completo.
    • Si no te gusta tomar suplementos a diario o se te suele olvidar.
    • Si no estás dispuesta a invertir en un producto de calidad (los muy baratos rara vez funcionan).
  • ¿Colágeno hidrolizado o caldo de huesos?

    ¿Colágeno hidrolizado o caldo de huesos?

    ¿Qué es mejor, caldo de hueso o colágeno hidrolizado?

    Publicado el 07/03/2025 – Última actualización el 07/03/2025

    Si te interesa mejorar la salud de tu piel o de tus articulaciones, es probable que hayas oído hablar del colágeno. Se ha puesto muy de moda en los últimos años.

    Pero cuando decides incorporarlo a tu rutina, surge la pregunta: ¿qué es mejor, el colágeno en polvo o una forma más natural como el caldo de huesos?

    ¿Qué es el colágeno y por qué es importante?

    El colágeno es como el « pegamento » natural que mantiene unidas muchas estructuras de nuestro cuerpo. De hecho, su nombre viene del griego kolla, que significa « pegamento ». Es el principal componente de la piel, los tendones, los cartílagos, los huesos y hasta del revestimiento intestinal.

    Si lo pensamos bien, gracias al colágeno nuestra piel se mantiene firme y elástica, nuestras articulaciones pueden moverse sin dolor y nuestros huesos tienen la resistencia necesaria para soportar nuestro peso. Sin colágeno, todo esto empezaría a debilitarse.

    ¿Por qué deberíamos preocuparnos por nuestro colágeno?

    A partir de los 25-30 años, la producción natural de colágeno empieza a disminuir, y lo hace de forma progresiva. ¿El resultado?

    • La piel pierde firmeza y aparecen arrugas.
    • Las articulaciones empiezan a « quejarse » con molestias o rigidez.
    • Los huesos pueden volverse más frágiles con el tiempo.
    • Incluso la digestión se ve afectada, ya que el colágeno también juega un papel en la salud intestinal.

    Por eso, muchas personas buscan formas de compensar esta pérdida, ya sea a través de la dieta o de suplementos específicos.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Colágeno hidrolizado vs. caldo de huesos: ¿qué son y en qué se diferencian?

    Ambos se promocionan como fuentes naturales de colágeno, pero su composición y su eficacia pueden ser muy diferentes.

    Colágeno hidrolizado: colágeno en su forma más biodisponible

    El colágeno hidrolizado, también llamado péptidos de colágeno, es un suplemento que se obtiene a partir de tejidos animales ricos en colágeno (como piel de pescado o huesos de vacuno), los cuales son procesados mediante un tratamiento enzimático para romper las largas cadenas de colágeno en fragmentos más pequeños.

    • ¿Por qué se hidroliza el colágeno? Para que el cuerpo pueda absorberlo mejor.
    • ¿Cómo se presenta? En forma de polvo, sin sabor, que se disuelve fácilmente en líquidos fríos o calientes.
    • Ventaja clave: su absorción es mucho más rápida porque ya está predigerido. Esto significa que, cuando consumes colágeno hidrolizado, tu cuerpo no necesita descomponerlo tanto como lo haría con el colágeno natural, lo que facilita su paso a la sangre y su utilización.

    Caldo de huesos: una fuente ancestral de colágeno

    El caldo de huesos se obtiene cocinando a fuego lento huesos de animales (pollo, ternera, cerdo o pescado) durante muchas horas, a veces hasta 48 horas. Esta cocción prolongada permite que el colágeno presente en los huesos y cartílagos se libere en el caldo en forma de gelatina.

    • ¿Por qué es interesante? Porque además de colágeno, aporta muchos otros nutrientes.
    • ¿Cómo se consume? Como una sopa caliente, sola o en otras recetas.
    • Ventaja clave: no solo es fuente de colágeno, sino que también contiene minerales, aminoácidos y compuestos beneficiosos para las articulaciones y el intestino.

    ¿Cuál aporta más colágeno?

    ➜ Colágeno hidrolizado: una dosis precisa y concentrada

    Cuando consumes colágeno hidrolizado en polvo, sabes exactamente cuánta cantidad estás tomando.

    Dosis recomendada: la mayoría de los estudios sugieren que una ingesta diaria de 5 a 10 gramos de colágeno hidrolizado es suficiente para notar beneficios en la piel, las articulaciones y los huesos.

    ➜ Caldo de huesos: una cantidad variable y menos concentrada

    Por otro lado, el caldo de huesos contiene colágeno en forma de gelatina, pero la cantidad varía enormemente dependiendo de cómo se haya preparado.

    Un caldo bien concentrado puede aportar entre 6 y 12 gramos de colágeno por taza (250 ml), pero hay muchas variables:

    • El tipo de huesos: los huesos ricos en cartílago (como las patas de pollo o la médula ósea) aportan más colágeno..
    • El tiempo de cocción: A más horas de cocción, más colágeno se extrae.
    • La proporción de agua: Un caldo más diluido tendrá menos colágeno por ración.

    ¿Cuál se absorbe mejor?

    ➜ Colágeno hidrolizado: máxima absorción y biodisponibilidad

    El colágeno hidrolizado ha pasado por un proceso enzimático llamado hidrólisis, que descompone las largas cadenas de colágeno en péptidos más pequeños.

    Al estar predigerido, el cuerpo lo absorbe rápidamente en el intestino y lo transporta al torrente sanguíneo. Estudios han demostrado que los péptidos de colágeno pueden ser detectados en la sangre en tan solo una hora tras su consumo.

    Además, tienen un mayor impacto en la síntesis de colágeno: estos péptidos estimulan directamente los fibroblastos, las células encargadas de producir colágeno en la piel, los huesos y las articulaciones.

    ➜ Caldo de huesos: una absorción más lenta y variable

    El caldo de huesos contiene colágeno en forma de gelatina, que es colágeno parcialmente descompuesto pero aún en estructuras moleculares más grandes que los péptidos del colágeno hidrolizado.

    Al no estar completamente hidrolizado, el cuerpo debe descomponerlo primero en el intestino antes de absorberlo.

    Aunque sigue siendo útil, su absorción no es tan eficiente como la de los péptidos de colágeno hidrolizado.

    ¿Qué otros nutrientes aporta cada opción?

    ➜ Colágeno hidrolizado: un aporte puro y concentrado

    El colágeno hidrolizado es prácticamente proteína en estado puro. Contiene 3 aminoácidos esenciales (glicina, prolina e hidroxiprolina), claves para la regeneración de la piel y los tejidos conectivos.

    No aporta minerales ni vitaminas de forma natural y no contiene otros compuestos beneficiosos (a menos que esté enriquecido).

    ➜ Caldo de huesos: un alimento más completo

    El caldo de huesos, en cambio, es un alimento más rico en nutrientes además del colágeno:

    • Glucosamina y condroitina, esenciales para la salud articular.
    • Ácido hialurónico, que ayuda a la hidratación de la piel y los tejidos.
    • Minerales como calcio, magnesio, fósforo y potasio, que fortalecen los huesos y el sistema nervioso.
    • Glicina y glutamina, beneficiosas para la salud intestinal y la reparación de la mucosa digestiva.

    ¿Cuál es más fácil de consumir en el día a día?

    ➜ Colágeno hidrolizado: rapidez y versatilidad

    • Viene en polvo y se disuelve rápidamente en líquidos fríos o calientes.
    • Puedes mezclarlo con café, batidos, zumos, yogures o incluso en recetas sin notar su presencia.
    • Lo tomas y en cuestión de minutos tu cuerpo ya lo está aprovechando.
    • No requiere preparación. Basta con añadir una cucharada a tu bebida y listo.

    ➜ Caldo de huesos: un clásico, pero con más esfuerzo

    • Preparación larga. Si lo haces en casa, puede requerir entre 12 y 48 horas de cocción.
    • No es tan práctico para llevar. Debe mantenerse refrigerado y suele consumirse caliente.
    • Sabor característico: No a todo el mundo le gusta el sabor del caldo de huesos.

    Conclusión: ¿cuál elegir según tus necesidades?

    Ahora que hemos analizado todas las diferencias entre el colágeno hidrolizado y el caldo de huesos, llega la pregunta más importante: ¿cuál es la mejor opción para ti?

    Mejorar la piel, reducir arrugas y aumentar la elasticidad Colágeno hidrolizado

    Es la opción más efectiva, con estudios clínicos que demuestran su impacto en la piel.

    Aliviar el dolor articular y mejorar la movilidadColágeno hidrolizado

    Su absorción rápida y su acción en los cartílagos lo convierten en la mejor opción para regenerar las articulaciones.

    Fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosisColágeno hidrolizado

    Se ha demostrado que contribuye a mantener la densidad ósea y la estructura del hueso.

    Reparar el sistema digestivo y mejorar la salud intestinal➜ Caldo de huesos

    Su contenido en gelatina, glicina y glutamina ayuda a regenerar la mucosa intestinal y aliviar problemas digestivos.

    Consumir un alimento natural y nutritivo en lugar de un suplemento➜ Caldo de huesos

    Aunque tiene menos colágeno, aporta muchos otros nutrientes beneficiosos, como minerales y glucosamina.

    Encontrar la opción más fácil de consumir diariamente➜ Colágeno hidrolizado

    Se disuelve en segundos en cualquier bebida y no requiere preparación.

    Disfrutar de un alimento caliente y reconfortante, ideal en invierno Caldo de huesos

    Perfecto si te gustan las sopas y los alimentos caseros ricos en nutrientes.

    No hay una respuesta única: todo depende de tu estilo de vida y de lo que estés buscando:

    • Si buscas la opción más efectiva y práctica, ve por el colágeno hidrolizado.
    • Si prefieres un enfoque más natural y global para tu salud, opta por el caldo de huesos.
  • Colágeno y magnesio: ¿engorda? Mitos y realidades

    Colágeno y magnesio: ¿engorda? Mitos y realidades

    ¿Tomar colágeno y magnesio afecta tu peso?

    Publicado el 14/01/2025 – Última actualización el 19/09/2025

    ¿Os habéis fijado en cómo cada vez más personas hablan de los suplementos de colágeno y magnesio? Son dos productos populares para el bienestar, pero a menudo están rodeados de dudas y mitos, como la idea de que pueden haceros engordar.

    Colágeno y magnesio: ¿Pueden influir en el peso?

    Empecemos con el  Colágeno 

    Muchas personas temen que tomarlo pueda hacerles engordar, pero en realidad, no hay motivos para preocuparse. Una dosis estándar de colágeno hidrolizado (unos 10 gramos) contiene entre 35 y 40 calorías. Es decir, lo mismo que una pequeña pieza de fruta, como una mandarina. 

    Y lo mejor es que esas calorías no provienen de grasas ni azúcares, sino de proteínas, en forma de aminoácidos como la glicina y la prolina.

    Además, hay estudios que sugieren que el colágeno puede tener un ligero efecto saciante. En otras palabras, al incluirlo en vuestra dieta, podríais sentir menos hambre y evitar picar entre horas.

    Algunas personas notan una ligera retención de líquidos al empezar a tomar colágeno. Esto puede dar una sensación de « hinchazón », pero no tiene nada que ver con ganar peso real. Es solo una fase de adaptación de vuestro cuerpo, y suele desaparecer rápidamente.

    Pasemos ahora al  Magnesio 

    Este mineral no aporta calorías, ya que no es un macronutriente. Por lo tanto, no hay manera de que, por sí solo, pueda haceros engordar.

    Por el contrario, puede ayudaros a mantener el peso bajo control:

    • Al reducir el estrés y mejorar vuestro estado de ánimo, es menos probable que recurráis al famoso « picoteo emocional ».
    • Regula el metabolismo y las funciones musculares, lo cual es ideal para quienes tienen un estilo de vida activo.

    En algunos casos, ciertas personas pueden experimentar una ligera retención de agua o incluso efectos laxantes al tomarlo. Estos fenómenos son temporales y varían según la sensibilidad de cada persona…

    ¿Por qué tantas ideas erróneas?

    Productos con ingredientes añadidos

    Un culpable frecuente son los complementos de baja calidad, así como las gominas que están de moda ahora. A menudo contienen azúcares, edulcorantes calóricos o incluso aditivos innecesarios. Estos extras, al ser consumidos regularmente, sí pueden contribuir a un aumento calórico en vuestra dieta. Por eso, es fundamental leer las etiquetas y elegir productos puros, sin rellenos ni componentes sospechosos.

    Confusión entre hinchazón y aumento de peso

    ¿Os ha pasado sentir que estáis más “hinchados” después de empezar con un suplemento? Es algo que muchas personas confunden con engordar, pero no tiene nada que ver. La retención de agua o los ajustes fisiológicos iniciales (especialmente con el colágeno o ciertos tipos de magnesio) pueden dar esa sensación temporal, pero no significan una ganancia de grasa real. Es un efecto pasajero, no permanente.

    Cambios en la rutina

    Cuando empezáis a tomar suplementos, muchas veces también cambiáis otros hábitos: vuestra dieta, el ejercicio o incluso las horas de sueño. Estos cambios pueden influir en vuestro peso de manera indirecta, pero no son culpa del colágeno ni del magnesio. Por ejemplo, una mejor hidratación (gracias al colágeno) puede daros una sensación de volumen, que no tiene nada que ver con la grasa corporal.

    Efecto placebo y percepción

    A veces, todo está en la mente. Si alguien os dice que el colágeno o el magnesio hacen engordar, es fácil que os sugestionéis y penséis que os está pasando lo mismo. Pero, ¿habéis comprobado realmente si vuestro peso ha cambiado en la báscula? A veces lo que sentimos no se refleja en la realidad.

    ¿Cómo integrar el colágeno y el magnesio sin preocupaciones?

    1. Comprar productos de calidad

    No todos los suplementos son iguales. ¿El mejor consejo? Leed siempre las etiquetas. Aseguraos de que no contengan azúcares añadidos, edulcorantes artificiales o ingredientes innecesarios. Por ejemplo, un colágeno hidrolizado puro o un magnesio bisglicinato de buena calidad serán opciones más seguras y efectivas.

    Además, evitad los productos que prometen resultados milagrosos. Ya sabéis lo que dicen: si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea.

    2. No olvidéis la importancia de una dieta equilibrada

    Estos suplementos son un apoyo, no un sustituto de una alimentación saludable. Incluid una buena variedad de frutas, verduras, proteínas y grasas saludables en vuestra dieta. Pensad en el colágeno y el magnesio como aliados que refuerzan vuestros esfuerzos diarios para llevar una vida más saludable.

    3. Respetad las dosis recomendadas

    Más no siempre es mejor, incluso con algo tan beneficioso como el colágeno o el magnesio. Seguid las indicaciones del fabricante o consultad con un profesional de la salud si tenéis dudas. Un exceso de magnesio, por ejemplo, podría causar molestias digestivas como diarrea, y aunque no os hará engordar, no será agradable.

    4. Escuchad a vuestro cuerpo

    Cada persona es un mundo. Si notáis algún efecto inesperado, como hinchazón persistente o molestias, no dudéis en ajustar las dosis o cambiar de producto. Y, por supuesto, si los síntomas persisten, consultad a un médico o nutricionista. Ellos os ayudarán a encontrar la solución adecuada.

    No recomiendo suplementos que combinan colágeno y magnesio

    Aunque ambos son nutrientes valiosos, optar por un suplemento que los combine no es la mejor elección.

    1. Estas fórmulas suelen incluir óxido o carbonato de magnesio, dos formas de baja biodisponibilidad (que el cuerpo absorbe de manera limitada)
    2. No permiten ajustar las dosis de cada uno según las necesidades individuales.
    3. En pastillas, es difícil alcanzar las dosis recomendadas de colágeno.

    Para obtener el máximo beneficio, es mejor tomar estos suplementos por separado, eligiendo formas de buena calidad como colágeno hidrolizado puro y magnesio bisglicinato.

    Como nutricionista, y viendo lo complicado que resulta encontrar marcas de confianza (= que pongan la salud y el sentido común por delante del marketing y del dinero), decidí crear mis propios suplementos.

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  • ¿El colágeno es efectivo para tratar la tendinitis?

    ¿El colágeno es efectivo para tratar la tendinitis?

    ¿Es bueno tomar colágeno para la tendinitis?

    Publicado el 04/01/2025 – Última actualización el 04/01/2025

    Cuidar nuestros tendones puede parecer algo que damos por sentado… hasta que aparece una lesión. La tendinitis, con su dolor persistente, es un recordatorio incómodo de lo importante que es mantenerlos fuertes y saludables. En este contexto, el colágeno se ha convertido en una solución cada vez más popular. Pero, ¿qué hay detrás de esta fama? ¿Realmente puede ayudar?

    Comprender las tendinitis y el papel del colágeno

    ¿Qué es una tendinitis?

    Seguro que más de una vez has oído hablar de ella, pero quizás no sepas exactamente qué implica. La tendinitis es, en pocas palabras, la inflamación de un tendón, esas fibras resistentes que conectan los músculos con los huesos. Cuando sobrecargamos nuestros tendones, ya sea por deporte, trabajo o movimientos repetitivos, pueden irritarse y provocar un dolor que no pasa desapercibido.

    La tendinitis no solo afecta a deportistas. También puede aparecer en personas que pasan muchas horas frente al ordenador (sí, esa postura encorvada puede pasar factura) o en quienes realizan tareas físicas intensas. Y claro, cuanto más ignoramos esas señales de alerta, más difícil se vuelve solucionar el problema…

    ¿Qué es el colágeno?

    Es como el « adhesivo natural » que mantiene todo en su sitio. En los tendones, representa entre el 65 % y el 70 % de su composición. Es decir, es fundamental para que sean flexibles, fuertes y capaces de resistir las tensiones que les imponemos.

    Con el tiempo, y a medida que envejecemos, nuestro cuerpo produce menos colágeno. Esto puede hacer que los tendones sean más débiles y vulnerables a lesiones como la temida tendinitis. Por eso, reforzar la producción de colágeno es clave para recuperar la salud de los tendones.

    Los beneficios potenciales del colágeno en las tendinitis

    Cuando sufres una tendinitis, tus tendones entran en un proceso de reparación. Aquí es donde el colágeno puede marcar la diferencia. Al tomar suplementos de colágeno, se estimula la producción natural de esta proteína en el cuerpo. Es como darle a tu organismo las herramientas necesarias para reconstruir y fortalecer esos tejidos dañados.

    Esto podría acelerar la regeneración de los tendones y reducir la inflamación.

    ¿Qué dice la ciencia?

    Las investigaciones han mostrado resultados prometedores, aunque no definitivos. Por ejemplo, algunos estudios indican que la suplementación puede disminuir el dolor y mejorar la elasticidad y la fuerza de los tendones.

    Sin embargo, hay que ser realistas: el colágeno no funciona solo. Su efecto se potencia cuando se combina con ejercicios específicos diseñados para fortalecer los tendones. Pero, aunque no sea una solución mágica, muchos expertos coinciden en que el colágeno puede ser una herramienta útil dentro de un enfoque global.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Testimonios y perspectivas de uso

    Más allá de los estudios científicos, los testimonios reales de quienes han probado el colágeno ofrecen una perspectiva valiosa. Muchas personas comparten experiencias positivas en foros y redes sociales, destacando cómo este suplemento les ha ayudado a lidiar con molestias en los tendones y articulaciones.

    Por ejemplo, algunos usuarios han reportado una reducción notable del dolor en cuestión de semanas:

    • «Después de meses sufriendo molestias en el codo por una tendinitis, empecé a tomar colágeno junto con ejercicios específicos. En menos de un mes, noté una mejora increíble».
    • «Llevo años practicando deportes de resistencia, y desde que tomo colágeno, siento que mis articulaciones están más fuertes y mi recuperación es más rápida».

    Sin embargo, no todo el mundo experimenta los mismos resultados. Algunos destacan que la mejora es más gradual y requiere constancia.

    Aunque los testimonios pueden inspirar, no todos los cuerpos responden igual. Lo que funciona para una persona puede no tener el mismo efecto en otra. Por eso, lo ideal es probar el colágeno de forma consciente, combinándolo con buenos hábitos, y observar cómo responde tu cuerpo.

    Protocolo de uso del colágeno en casos de tendinitis

    1. Dosis y formato óptimos

    Cuando se trata de aprovechar los beneficios del colágeno, la clave está en la dosis y en el formato. ¿La recomendación general? Consumir entre 10 y 15 gramos de colágeno hidrolizado al día. La forma más práctica suele ser en polvo, ya que se puede mezclar fácilmente con agua, café o incluso en un batido. Las cápsulas, aunque útiles, suelen requerir varias unidades para alcanzar la dosis adecuada, lo que puede resultar incómodo.

    Recomendamos combinar el colágeno con vitamina C. Esta vitamina actúa como un catalizador, ayudando a que el cuerpo utilice mejor el colágeno y potencie su síntesis. Un vaso de zumo de naranja o un kiwi junto con tu suplemento de colágeno pueden ser tus mejores aliados.

    2. ¿Cuándo y cómo tomarlo?

    El momento también cuenta. Para maximizar los resultados, lo ideal es tomar el colágeno aproximadamente 60 minutos antes de realizar ejercicios específicos para los tendones. Estos ejercicios no solo activan la reparación del tejido, sino que también aseguran que el colágeno que consumes se utilice donde más se necesita.

    En cuanto a la duración, no esperes resultados milagrosos de la noche a la mañana. Para notar mejoras significativas, los « tratamientos » de colágeno deben durar al menos entre 6 y 12 semanas. Si las molestias persisten, puedes prolongar la suplementación, pero siempre dentro de un plan supervisado.

    3. Ejercicios específicos: imprescindibles para la recuperación

    El colágeno no hará el trabajo solo. Para que realmente funcione, es crucial acompañarlo con un programa de ejercicios diseñados para fortalecer los tendones afectados. Estos ejercicios deben ser progresivos, regulares y, si es posible, supervisados por un fisioterapeuta o entrenador especializado. Por ejemplo, ejercicios de carga ligera y estiramientos controlados son básicos para activar el proceso de regeneración.

    Uso preventivo en deportistas

    El colágeno no solo puede ser útil en casos de tendinitis, sino también como medida preventiva, especialmente para deportistas que someten sus tendones a esfuerzos intensos. Tomar colágeno de manera regular, combinado con entrenamientos adecuados, puede ayudar a fortalecer los tendones y reducir el riesgo de lesiones.

  • Colágeno con vitamina D: ¿Por qué no lo recomendamos?

    Colágeno con vitamina D: ¿Por qué no lo recomendamos?

    ¿Es bueno tomar colágeno con vitamina D?

    Publicado el 11/11/2024 – Última actualización el 11/11/2024

    A la hora de comprar suplementos, a menudo nos encontramos con fórmulas que incluyen varios ingredientes. Un ejemplo es la asociación de colágeno y vitamina D. Para el consumidor esto resulta más práctico, además de ser una opción económica… Sin embargo, por muy atractivas que parezcan estas combinaciones, ¡no siempre son la mejor opción!

    Colágeno y vitamina D: beneficios individuales

    Colágeno

    Es la proteína más abundante en el cuerpo humano, y su principal función es mantener la estructura y firmeza de la piel, articulaciones, huesos y tendones. A medida que envejecemos, la producción natural de colágeno disminuye, lo que conlleva a una pérdida de elasticidad en la piel y al desgaste de las articulaciones. Por este motivo, los suplementos de colágeno hidrolizado se han vuelto popular, ya que aportan los péptidos necesarios para estimular su regeneración.

    Beneficios principales:

    • Mejora la elasticidad y firmeza de la piel, reduciendo la aparición de arrugas.
    • Favorece la salud de las articulaciones, ayudando a aliviar dolores.
    • Contribuye a la regeneración de tejidos en músculos, tendones y ligamentos.

    Vitamina D

    Aunque comúnmente se asocia con salud de los huesos, su influencia va más allá. Esta vitamina participa en la regulación de la respuesta inmunitaria y, según estudios recientes, puede tener efectos protectores frente a varias enfermedades crónicas.

    Dado que la principal fuente de vitamina D es la exposición al sol, una gran parte de la población carece de ella… Por eso muchas personas necesitan tomar suplementos.

    Beneficios principales:

    • Mantiene la salud ósea al regular la absorción de calcio y fósforo.
    • Refuerza el sistema inmunitario, protegiendo frente a enfermedades.
    • Mejora la función muscular y previene la aparición de fragilidad ósea.

    Problemas de los suplementos de colágeno + vitamina D

    1. Diferencias en la absorción y biodisponibilidad

    La vitamina D es una vitamina liposoluble, lo que significa que se absorbe mejor cuando se encuentra en un entorno graso. Por ello, los formatos más recomendados son las presentaciones en gotas de aceite o cápsulas blandas, que permiten su correcta disolución y absorción en el organismo.

    El colágeno, sin embargo, no sigue este patrón. Al ser una proteína, se presenta típicamente en forma de polvo, disuelto en agua o bebidas, ya que no depende de un entorno graso para ser bien absorbido. Al asociar colágeno en polvo con vitamina D (también en polvo), se reduce la biodisponibilidad de la vitamina D, ya que no se encuentra en el medio adecuado para su absorción óptima.

    La forma ideal de consumo para cada nutriente es diferente, y combinar ambos en un solo suplemento compromete la eficacia de la vitamina D, que al estar en polvo, no se absorberá correctamente.

    2. Calidad de los ingredientes

    Los suplementos que combinan colágeno con vitamina D tienden a emplear formas menos costosas de ambos componentes para reducir costes de producción.

    El colágeno utilizado suele ser de origen menos puro y/o con un peso molecular más alto, lo que dificulta su absorción. Se recomienda comprar colágeno de fabricantes reconocidos como Peptan® o Verisol®.

    Optar por fórmulas de colágeno + vitamina D implica frecuentemente aceptar ingredientes de calidad inferior, lo que disminuye el potencial de ambos nutrientes para ofrecer beneficios visibles.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    3. Las cápsulas no son óptimas para tomar colágeno

    El colágeno requiere dosis relativamente elevadas (entre 5 y 10 gramos diarios) para ser efectivo. Esto hace que el formato más adecuado sea el polvo, ya que permite medir fácilmente la cantidad necesaria sin tener que consumir un gran número de cápsulas o comprimidos. Sin embargo, los suplementos de colágeno y vitamina D se encuentran en presentaciones como cápsulas, comprimidos o gomitas.

    Las cápsulas o gomitas no permiten alcanzar las dosis adecuadas de colágeno, reduciendo así su efectividad.

    4. Falta de flexibilidad en las dosis

    No se puede ajustar la dosis de cada nutriente por separado. Esto se convierte en un problema porque :

    • Aumentar la dosis de colágeno implica también aumentar la ingesta de vitamina D, lo cual podría llevar a un consumo excesivo de esta última.
    • Ajustar la dosis de vitamina D (por ejemplo en invierno, para compensar la baja exposición solar) implicaría incrementar la cantidad de colágeno.

    Al no poder adaptar la dosis de cada nutriente según las necesidades individuales, se compromete la efectividad del suplemento y aumenta el riesgo de consumir dosis inadecuadas.

    Conclusión: mejor comprarlos por separado

    Aunque la propuesta de un suplemento que combine colágeno y vitamina D pueda parecer conveniente, este tipo de productos no cumple con las expectativas.

    Tal y como hemos analizado, las diferencias en la absorción, la calidad de los ingredientes y la forma farmacéutica hacen que esta asociación no sea la opción más adecuada para quienes buscan maximizar los beneficios de ambos nutrientes.

    Nuestra recomendación es optar por suplementos separados de colágeno y vitamina D.

    Nota: la calidad de los suplementos varía enormemente, es importante elegir con criterio y conocimiento de causa.

    ¿Cómo elegir una buena vitamina D3?

    ¿Cómo elegir un suplemento de colágeno?

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede tomar colágeno y vitamina D al mismo tiempo?

    Sí, se pueden tomar colágeno y vitamina D al mismo tiempo, ya que no existe ninguna contraindicación para combinarlos.

    ¿Es necesaria la vitamina D para el colágeno?

    No, la vitamina D no es necesaria para la absorción o el funcionamiento del colágeno en el organismo. Ambos nutrientes actúan de manera independiente en sus respectivos roles.

  • Colágeno Verisol o Peptan: ¿cuál es mejor?

    Colágeno Verisol o Peptan: ¿cuál es mejor?

    ¿Cuál es la diferencia entre el colágeno Verisol y Peptan?

    Publicado el 06/11/2024 – Última actualización el 06/11/2024

    Entre las marcas más destacadas de colágeno, Verisol® y Peptan® se han ganado la confianza de los consumidores, pero ¿realmente hay una diferencia entre ellos? Muchos se preguntan si uno es mejor para la piel y el otro para las articulaciones, como sugiere el marketing.

    Peptan y Verisol: fabricantes confiables de colágeno

    Cuando buscamos un suplemento de colágeno de buena calidad, es importante conocer el origen del producto, ya que las marcas no producen su propio colágeno, sino que lo compran a fabricantes especializados.

    Entre los nombres más reconocidos y respetados encontramos Verisol (producido por Gelita) y Peptan (fabricado por Rousselot). Ambos se han consolidado como referentes en la industria.

    Verisol® (Gelita)

    Verisol® es un colágeno hidrolizado que se presenta habitualmente como la mejor opción para el cuidado de la piel. Su fabricante, Gelita, ha orientado buena parte de sus investigaciones clínicas hacia este aspecto, demostrando que el consumo de sus péptidos de colágeno puede mejorar la elasticidad de la piel y reducir las arrugas.

    En concreto, los estudios han mostrado que dosis diarias de 2,5 gramos de Verisol® contribuyen a incrementar la producción de colágeno en la piel y reducir visiblemente los signos de envejecimiento.

    Características principales de Verisol®:

    • Dirigido principalmente a la salud de la piel.
    • Estudios clínicos que avalan sus efectos positivos sobre la elasticidad y reducción de arrugas.
    • Bajo peso molecular (aproximadamente 2.000 Da), lo que facilita su absorción.

    Peptan® (Rousselot)

    Por su parte, Peptan® se posiciona como un colágeno más versátil. Los estudios clínicos realizados por Rousselot han demostrado que sus péptidos no solo benefician la piel, sino también las articulaciones, los músculos y los huesos. Este enfoque más amplio ha convertido a Peptan® en una opción preferida por aquellos que buscan un colágeno con múltiples beneficios para el bienestar general del organismo.

    Características principales de Peptan®:

    • Colágeno polivalente, recomendado tanto para la piel como para las articulaciones y músculos.
    • Estudios que muestran mejoras en la salud articular y muscular, además de en la piel.
    • Bajo peso molecular, entre 2.000 y 5.000 Da, para una óptima biodisponibilidad.

    Similitudes entre ambos

    Aunque Verisol® y Peptan® se posicionan en mercados ligeramente diferentes, comparten muchos atributos clave que garantizan su eficacia:

    • Calidad y pureza: ambos fabricantes aplican rigurosos controles de calidad, asegurándose de que sus productos no contienen contaminantes ni solventes peligrosos.
    • Peso molecular bajo: este factor es crucial para que el colágeno sea absorbido eficazmente por el organismo, y tanto Verisol® como Peptan® cumplen con este criterio.

    En definitiva, tanto Verisol® como Peptan® son colágenos hidrolizados de confianza, fabricados por empresas de renombre en la industria, que se destacan por sus productos de alta calidad y sus rigurosos procesos de producción.

    Desmitificando el marketing

    Uno de los puntos clave que genera más confusión entre los consumidores es la idea de que ciertos tipos de colágeno son mejores para la piel, mientras que otros están más enfocados en las articulaciones. Esta percepción se debe en gran parte a la comunicación que cada marca aplica a sus productos (que a su vez es transmitida por los distribuidores, a través de su blog o cuenta de instagram).

    Es cierto que Verisol® ha centrado la mayoría de sus estudios clínicos en los beneficios para la piel, destacando su efecto en la elasticidad y reducción de arrugas. Por otro lado, Peptan® ha realizado investigaciones que abarcan más áreas, incluyendo articulaciones, músculos y huesos. Sin embargo, esto no significa que uno de estos colágenos esté exclusivamente diseñado para una función específica.

    La realidad es que, una vez que los péptidos de colágeno hidrolizado se absorben en el organismo, no mantienen una « misión » definida. No pueden distinguir si deben dirigirse a la piel, las articulaciones o cualquier otro tejido. Los estudios clínicos que promocionan los beneficios específicos para la piel o las articulaciones reflejan solo una parte de la versatilidad del colágeno, pero no significa que un tipo sea mejor que otro para un área determinada del cuerpo.

    Esto significa que tanto Verisol® como Peptan® pueden ofrecer beneficios globales para todo el cuerpo, independientemente de cómo se promocionen.

    ¿Mismo producto, diferentes mensajes?

    Entonces, si la composición y la biodisponibilidad de los péptidos de colágeno de ambas marcas son prácticamente iguales, ¿por qué se presentan como productos diferentes? La respuesta es el marketing. Las marcas deciden centrarse en estudios y mensajes que apelen a un público específico. Verisol® ha enfocado su comunicación en la cosmética, mientras que Peptan® lo ha hecho hacia un enfoque más generalista y funcional, pero ambos pueden ser útiles para una amplia gama de necesidades.

    ¿Qué tengo que saber para elegir un buen colágeno?

    Al final, el único criterio en el que hay que fijarse es el fabricante. Si se trata de un fabricante de confianza, como Peptan o Verisol, tenemos la garantía de que se cumplen los criterios que le vamos a exponer.

    1. Peso molecular: La clave para la absorción

    El peso molecular del colágeno es uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. El colágeno en su forma natural tiene un peso molecular demasiado alto para ser absorbido por el cuerpo humano, lo que lo hace ineficaz. Sin embargo, cuando el colágeno se hidroliza, sus largas cadenas se dividen en péptidos más pequeños que son mucho más fáciles de absorber.

    ¿Cuál es el peso molecular ideal? Un colágeno hidrolizado debe tener un peso molecular inferior a 6.000 Daltons. Tanto Verisol® como Peptan® cumplen con este criterio, con pesos moleculares que rondan los 2.000 a 5.000 Da.

    2. Pureza del producto: Sin contaminantes ni solventes

    Al ser un producto derivado principalmente de animales (bovinos o marinos), es importante que el proceso de extracción y fabricación elimine cualquier posible contaminante, como metales pesados, y que no se utilicen solventes químicos perjudiciales para la salud. Esto garantiza que el colágeno sea seguro para su consumo.

    Verisol® y Peptan® son fabricados por empresas reconocidas que aplican controles estrictos durante todo el proceso de producción. Sus productos pasan por análisis detallados para asegurar la ausencia de contaminantes y cumplir con altos estándares de calidad.

    3. Proceso de fabricación: Transparencia y sostenibilidad

    La forma en que se produce el colágeno también es un factor importante. Los fabricantes de confianza, como Gelita y Rousselot, emplean procesos de hidrólisis enzimática, que son más suaves y respetuosos con el colágeno, evitando el uso de solventes agresivos que podrían comprometer la calidad del producto final.

    Los mejores colágenos son aquellos que han sido procesados utilizando enzimas naturales, como la papaína o la bromelaína, en lugar de productos químicos potencialmente peligrosos.

    4. Estudios clínicos que respalden su eficacia

    Un colágeno de calidad debería contar con estudios clínicos que demuestren sus beneficios. Tanto Verisol® como Peptan® han sido sometidos a múltiples investigaciones científicas que avalan sus efectos positivos. Estos estudios son una garantía de que el producto ha sido probado y puede cumplir con las expectativas del consumidor.

    5. Dosis recomendada: La cantidad importa

    Otro factor a considerar es la dosis recomendada del colágeno hidrolizado. Los estudios clínicos han demostrado que para obtener efectos visibles en la piel o las articulaciones, es necesario consumir entre 5 y 10 gramos de colágeno al día. Muchas veces, los suplementos en cápsulas no contienen la cantidad suficiente para ser efectivos, lo que puede hacer que no se obtengan los beneficios esperados.

    Para lograr resultados óptimos, es recomendable tomar entre 5 y 10 gramos de colágeno al día, dependiendo del objetivo (piel, articulaciones, etc.).

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Conclusión: ¿Cuál elegir?

    Después de analizar las principales características de Verisol® y Peptan®, y desmitificar las diferencias promocionadas por el marketing, podemos llegar a una conclusión clara: ambos productos son opciones de alta calidad que cumplen con los criterios esenciales para ser considerados suplementos de colágeno eficaces.

    El tipo de colágeno (1, 2, 3): Un concepto irrelevante en los suplementos

    Un aspecto comúnmente utilizado en el marketing del colágeno es la clasificación por tipos:

    • tipo 1 para la piel,
    • tipo 2 para las articulaciones
    • tipo 3 para la piel y músculos.

    Sin embargo, este enfoque es incorrecto cuando hablamos de suplementos de colágeno hidrolizado. Tras el proceso de hidrólisis, el colágeno se descompone en péptidos, que son moléculas más pequeñas que ya no conservan su estructura original ni su clasificación por tipo.

    El cuerpo no puede « reconocer » si un péptido de colágeno proviene de un tipo específico, ya que estos péptidos simplemente actúan como bloques de construcción que el organismo utilizará donde lo necesite: ya sea en la piel, las articulaciones o los músculos. Por tanto, la referencia al tipo de colágeno es más un argumento de marketing que un criterio de eficacia. Lo importante es que el colágeno sea de calidad, tenga un peso molecular bajo y esté libre de contaminantes.

    Origen del colágeno: bovina o marina, una elección personal

    Otro tema que genera dudas es la fuente del colágeno, ya que algunas personas creen que el colágeno marino es más biodisponible que el bovino, o que uno de ellos tiene más beneficios específicos. En realidad, no existe evidencia científica concluyente que demuestre que un colágeno de origen marino o bovino sea intrínsecamente superior al otro en términos de eficacia.

    El colágeno bovino se extrae principalmente de la piel, los huesos o el cartílago del ganado, mientras que el colágeno marino proviene de la piel o escamas de los peces. Ambos pueden ser hidrolizados para obtener péptidos de colágeno, y la biodisponibilidad de los productos finales es muy similar.

    La elección entre uno y otro suele depender de preferencias personales.

  • ¿Es bueno tomar colágeno para los huesos?

    ¿Es bueno tomar colágeno para los huesos?

    ¿Es bueno tomar colágeno para la osteoporosis?

    Publicado el 28/10/2024 – Última actualización el 28/10/2024

    El colágeno, la proteína más abundante del cuerpo humano, es esencial para la estructura de varios tejidos. Sin embargo, el papel de los suplementos en la salud ósea (especialmente en la osteoporosis) sigue siendo objeto de debate.

    ¿Qué es la osteoporosis?

    La osteoporosis se caracteriza por una disminución de la densidad ósea, lo que implica que el hueso pierde su resistencia y se vuelve más poroso. A menudo esta enfermedad se desarrolla de manera silenciosa, sin síntomas evidentes, hasta que una fractura ocurre. Esto convierte la prevención y el diagnóstico temprano en aspectos clave.

    Esta patología afecta principalmente a personas de edad avanzada, sobre todo a las mujeres después de la menopausia, debido a los cambios hormonales que influyen negativamente en la conservación de la masa ósea. No obstante, otros factores como la genética, el estilo de vida sedentario, una dieta pobre en nutrientes esenciales, y ciertas condiciones médicas también pueden aumentar el riesgo de desarrollar osteoporosis.

    El colágeno en la salud de los huesos

    El colágeno, en particular el tipo 1, es un componente esencial de los huesos. Representa alrededor del 90% de la matriz orgánica de los mismos, y su función principal es actuar como una estructura de soporte donde se depositan minerales como el calcio y el fósforo, necesarios para la fortaleza y densidad ósea.

    Esta « red de colágeno » otorga a los huesos no solo resistencia, sino también una cierta flexibilidad que les permite absorber impactos sin fracturarse con facilidad.

    ¿Cómo se produce el colágeno en el cuerpo?El cuerpo es capaz de sintetizar colágeno de manera natural a partir de aminoácidos, que se obtienen de alimentos ricos en proteínas, como carne, pescado, huevos y productos lácteos.

    ¿Por qué es importante el colágeno para los huesos?

    La matriz de colágeno no solo es vital para la estructura ósea, sino que también facilita la mineralización (= el proceso mediante el cual los minerales se incorporan a los huesos, fortaleciendo su estructura). Este proceso es esencial para mantener una buena densidad ósea.

    Si bien nuestro organismo puede producir colágeno de forma natural, algunos factores como el envejecimiento, el estrés oxidativo, una dieta pobre en nutrientes clave o determinadas enfermedades interfieren en este proceso. Lo que explica la tendencia actual hacia los suplementos de colágeno…

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Colágeno y osteoporosis: ¿qué dice la ciencia?

    Las investigaciones realizadas hasta la fecha ofrecen resultados mixtos, lo que nos lleva a evaluar con cautela la eficacia de tomar suplementos de colágeno para los huesos.

    Estudios disponibles

    1. Uno de los estudios más citados en torno al colágeno y la salud ósea es el realizado en 1996. Esta investigación combinaba la suplementación con colágeno y un medicamento llamado calcitonina, conocido por su capacidad para mejorar la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas. Aunque se observaron ciertos beneficios cuando el colágeno se utilizó junto con este fármaco, los resultados no fueron lo suficientemente contundentes como para sugerir que el colágeno por sí solo pudiera tener un impacto significativo en la salud ósea.
    2. Un estudio más reciente, realizado en 2018, ha sido igualmente polémico. Este ensayo clínico, financiado por una empresa del sector de los suplementos (Gelita), evaluó los efectos de un tipo específico de colágeno bioactivo en 131 pacientes a lo largo de 12 meses. Los resultados mostraron una mejora en la densidad mineral ósea en la columna y las caderas, pero estos cambios fueron clínicamente poco relevantes. Además, la financiación del estudio por parte de la industria plantea dudas sobre la imparcialidad de los resultados.

    Conclusiones preliminares

    A día de hoy, la ciencia no ofrece pruebas concluyentes que justifiquen el uso generalizado de suplementos de colágeno para el tratamiento o prevención de la osteoporosis. Aunque existe alguna evidencia que indica posibles beneficios, estos son limitados.

    ¿Qué suplemento tomar para los huesos?

    Si bien el colágeno ha ganado popularidad, existen otras opciones que han demostrado ser más eficaces para fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis.

    Vitamina D3

    Sin una cantidad suficiente de vitamina D3, el calcio no puede ser absorbido adecuadamente, lo que deja a los huesos más vulnerables a la pérdida de densidad.

    En muchos casos, la exposición al sol no es suficiente, lo que hace que la suplementación sea necesaria. 

    Es importante que esta vitamina se consuma junto con alimentos grasos para mejorar su absorción, y que los niveles de vitamina D3 en sangre se mantengan dentro de un rango saludable mediante un análisis regular.

    Vitamina K2

    Menos conocida que la D3, esta vitamina es fundamental para « dirigir » el calcio hacia los huesos y evitar que se deposite en las arterias, lo que puede causar calcificación arterial. La forma más efectiva de la vitamina K2 es la MK-7, que tiene una vida media más larga en el cuerpo, lo que permite una dosis menos frecuente.

    La vitamina K2 colabora directamente con la vitamina D3 para asegurar que el calcio se utilice correctamente, ayudando a activar las proteínas responsables de la formación ósea.

    Calcio

    Debemos mencionarlo porque el calcio es el principal componente de los huesos. Pero no es una carencia frecuente, por lo que sólo hay que tomar suplementos si lo solicita un profesional de la salud. Es más, en muchos casos la carencia de calcio está relacionada con la falta de vitamina D3.

    ¡Ojo! No todas las formas de calcio son iguales. Mientras que muchos suplementos contienen calcio en forma de carbonato, esta es la menos absorbible por el cuerpo. Las formas más recomendadas para la salud ósea son el calcio citrato o el calcio microcristalino.

    Magnesio

    El magnesio es necesario para activar la vitamina D, y su déficit puede interferir en la correcta absorción de calcio. También es crucial para la formación de la estructura ósea y para el funcionamiento de más de 300 enzimas en el cuerpo.

    Se encuentra en alimentos como los frutos secos, las semillas y las verduras de hoja verde, pero lo necesitamos en grandes cantidades, por lo que muchas personas no consumen suficiente magnesio. Por eso se recomienda tomar suplementos.

    Conclusión

    Aunque el colágeno es un componente fundamental en la estructura de los huesos y su producción natural disminuye con la edad, las investigaciones actuales no ofrecen pruebas concluyentes para recomendar su suplementación como una solución principal para combatir la osteoporosis.

    Por otro lado, existen alternativas más respaldadas por la ciencia para prevenir la pérdida de densidad. La vitamina D3, la vitamina K2 y el magnesio son nutrientes clave que, en combinación con una dieta equilibrada y un estilo de vida activo, pueden ofrecer una protección más completa.

    Hay que recordar que la osteoporosis es una enfermedad compleja que no puede tratarse únicamente con suplementos. El enfoque recomendable es aquel que combina una adecuada ingesta de diversos nutrientes esenciales junto con ejercicio físico regular (y, en caso necesario, asesoramiento médico personalizado).