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  • ¿Cómo recuperar la salud intestinal?

    ¿Cómo recuperar la salud intestinal?

    ¿Qué es bueno para regenerar el intestino?

    Publicado el 22/11/2024 – Última actualización el 22/11/2024

    ¿Sabías que, si extendiéramos su superficie, los intestinos ocuparían el tamaño de una pista de tenis? Suena increíble… Pero, a pesar de su tamaño y su importancia, son sorprendentemente frágiles. Entonces, ¿cómo sanar el intestino dañado?

    Funcionamiento y fragilidad de los intestinos

    No solo digieren los alimentos y eliminan los residuos. Hacen mucho más que eso:

    • Absorber nutrientes: es a través del intestino delgado que todo lo bueno que comes (como vitaminas, minerales, proteínas…) pasa a tu cuerpo. Si no funciona bien, podrías tener carencias importantes.
    • Proteger tu salud: ¿Sabías que más del 70 % de tu sistema inmunitario está en los intestinos? Tu microbiota, esas bacterias « buenas » que viven en ellos, actúa como una barrera contra los virus y bacterias dañinas.
    • Influir en tus emociones: el intestino está conectado con tu cerebro a través de algo llamado « eje intestino-cerebro ». De hecho, muchas hormonas relacionadas con el bienestar – como la serotonina – se producen aquí.

    Son esenciales, pero su estructura es muy sensible. La capa que los recubre tiene solo una célula de grosor. Esto significa que cualquier cosa que altere esta barrera (mala alimentación, estrés, medicamentos…) puede causar problemas, como la famosa « hiperpermeabilidad intestinal ». ¿Te suena? Es cuando las toxinas y los desechos que deberían quedarse fuera, entran en tu cuerpo, provocando inflamación y otros desajustes.

    Por suerte, tienen una capacidad de renovación rápida. Las células que los recubren se regeneran cada 2-5 días. Pero hay una diferencia clave entre renovarse y regenerarse por completo. La regeneración incluye, además de este recambio celular, la reparación profunda de las uniones entre las células y de los tejidos dañados.

    Los signos y causas de los desequilibrios intestinales

    Cuando los intestinos no están en su mejor momento, lo sentimos de diferentes formas:

    • Problemas digestivos: hinchazón, gases, diarrea, estreñimiento o digestiones lentas.
    • Cansancio crónico: aunque duermas bien, sientes que no tienes energía para el día.
    • Cambios de humor: irritabilidad, ansiedad o incluso depresión. Y sí, esto puede estar conectado con tus intestinos.
    • Problemas en la piel: acné, rojeces o piel apagada.
    • Otros desequilibrios: dolores musculares o articulares, infecciones frecuentes o dificultad para mantener un peso saludable.

    A menudo, pasamos por alto estas señales pensando que son « normales » o resultado del estrés. Pero, ¿y si tu intestino te estuviera pidiendo ayuda?

    Factores que dañan los intestinos

    Nuestros hábitos diarios tienen un impacto enorme en la salud intestinal. Aquí algunos de los mayores « enemigos »:

    • Una dieta inadecuada: consumir en exceso alimentos ultraprocesados, ricos en azúcar, grasas trans o alcohol irrita la mucosa intestinal. Además, el gluten y los lácteos, aunque no afectan a todo el mundo, pueden ser problemáticos para algunos.
    • Estrés crónico: no es solo mental; el estrés prolongado afecta directamente al sistema digestivo, ralentizando la digestión y favoreciendo la inflamación.
    • Falta de movimiento: un estilo de vida sedentario puede dificultar el tránsito intestinal, causar hinchazón y molestias.
    • Medicamentos: los antibióticos, por ejemplo, pueden alterar gravemente el equilibrio de la microbiota, eliminando bacterias buenas junto con las malas.

    Como ves, no se trata solo de cambiar lo que comemos, sino también de prestar atención a cómo vivimos…

    Remedios caseros para reparar los intestinos

    A veces, además de una buena dieta, los intestinos necesitan una ayuda extra para repararse. Aquí es donde entran en juego algunos ingredientes naturales.

    Fibra soluble: Psyllium

    El psyllium es una fibra natural que actúa como un regulador suave del tránsito intestinal. ¿Estreñimiento? Lo suaviza. ¿Diarrea? Lo controla. Es perfecto porque no irrita los intestinos, sino que los calma. Para usarlo:

    • Mezcla una cucharadita en un vaso de agua y bébelo antes de una comida.
    • Asegúrate de beber suficiente agua durante el día para que funcione correctamente.

    Arcilla verde

    La arcilla verde es un remedio antiguo pero muy efectivo. ¿Qué hace? Absorbe toxinas y protege las paredes intestinales. Ideal si sientes que tu intestino está sobrecargado o inflamado.

    • Usa una cucharadita en un vaso de agua, déjala reposar unos minutos y bebe solo el agua (sin remover la mezcla).
    • Tómala siempre lejos de las comidas o medicamentos para evitar interferencias.

    Glutamina

    La glutamina es un aminoácido clave para reparar las paredes intestinales. Funciona como si fuera un « cemento » que reconstruye las uniones entre las células, haciendo que tu intestino sea menos permeable.

    • Dosis recomendada: 5 gramos al día, en ayunas, durante al menos dos meses.
    • Puedes encontrarla en polvo o cápsulas, según prefieras.

    Otros

    • Zinc: ayuda a la cicatrización de los tejidos. Lo puedes obtener a través de suplementos o alimentos como ostras, semillas de calabaza o garbanzos.
    • Antioxidantes: presentes en frutos rojos y verduras como las espinacas. Reducen la inflamación y protegen las células intestinales.

    Estos remedios no son milagrosos ni dan resultados inmediatos, pero si los usas con constancia, notarás una gran mejoría en tu digestión, tu energía y hasta en tu estado de ánimo. ¡Dale tiempo a tu cuerpo para que se regenere!

    Descanso y estimulación suave del sistema digestivo

    Cuando tus intestinos están dañados, a veces lo mejor que puedes hacer por ellos es darles un descanso. Pero, ¿cómo se descansa un órgano que está siempre trabajando? Aquí te explicamos cómo puedes aliviar tu sistema digestivo:

    • Monodietas: consiste en alimentarte durante un día o dos solo de un tipo de alimento fácil de digerir, como arroz blanco, calabaza o manzanas cocidas. Esto permite que tu sistema digestivo tenga menos trabajo, mientras sigue nutriéndote.
    • Zumos: los zumos naturales de frutas y verduras, como zanahoria, apio o manzana, son otra opción fantástica. Son nutritivos y ayudan a desintoxicar.
    • Ayuno intermitente: puede sonar complicado, pero no lo es. Simplemente alarga las horas entre la última comida del día y el desayuno. Por ejemplo, si cenas a las 8 de la noche, espera hasta las 12 del día siguiente para comer. Esto da un descanso completo a tu sistema digestivo.

    Nota: estas prácticas no son para todo el mundo, así que escucha a tu cuerpo. Si sientes que te falta energía o te sientes mal, es mejor detenerte y probar otra cosa.

    Estimulación suave para un tránsito saludable

    Aparte del descanso, hay formas de ayudar a tus intestinos a moverse con más suavidad:

    • Respiración abdominal: este tipo de respiración, en la que inflas tu vientre al inhalar, masajea los órganos internos de forma natural y mejora la circulación en el área abdominal.
    • Ejercicio moderado: caminar después de comer o hacer yoga suave son formas efectivas de estimular el tránsito intestinal sin agredir el cuerpo.
    • Hidratación constante: beber agua suficiente, mejor si es templada, mantiene tus intestinos hidratados y facilita el movimiento de los alimentos.

    Cómo preservar la salud intestinal a largo plazo

    Una vez que tus intestinos empiezan a recuperarse, la clave está en mantenerlos en forma. ¿Cómo hacerlo? Adoptando hábitos que los protejan (y evitando caer en los errores que los dañaron antes…).

    1. Un estilo de vida equilibrado

    • Duerme bien: tu sistema digestivo trabaja incluso mientras duermes. Si descansas poco, tus intestinos no tendrán tiempo para regenerarse. ¿Sabías que el sueño de calidad está directamente relacionado con un microbiota equilibrado?
    • Reduce el estrés: el estrés crónico afecta al eje intestino-cerebro, lo que puede empeorar la inflamación intestinal. Prueba actividades relajantes como el yoga, la meditación o un paseo tranquilo al aire libre. ¡Te sorprenderá lo bien que se sienten tus intestinos cuando tú estás calmado!
    • Mantente activo: el movimiento físico estimula el tránsito intestinal. No hace falta que te mates en el gimnasio, una caminata diaria es más que suficiente para marcar la diferencia.

    2. Adapta la dieta a tus necesidades

    La salud intestinal no es una talla única. Cada cuerpo es diferente, así que es importante que ajustes tu alimentación según lo que te siente bien:

    • Si notas que ciertos alimentos te causan molestias, como los lácteos o las legumbres, pruébalos en pequeñas cantidades o cocínalos de otra forma (por ejemplo, remojar y cocer las legumbres puede hacerlas más digestivas).
    • Introduce los cambios poco a poco. Si de repente cambias toda tu dieta, tu cuerpo podría reaccionar con malestar.

    3. Hidrátate siempre

    El agua es tu mejor aliada. Mantenerte bien hidratado asegura que tu tránsito intestinal funcione correctamente y evita problemas como el estreñimiento. ¿Un truco? Comienza el día con un vaso de agua templada. Es un gesto simple que ayuda mucho a tu digestión.

    4. Escucha a tu cuerpo

    No ignores las señales que te da tu organismo. Si algo te hace sentir incómodo, presta atención. Por ejemplo, si notas hinchazón constante después de comer ciertos alimentos, podrías tener sensibilidad a ellos. Consulta con un profesional si tienes dudas, porque a veces pequeñas molestias esconden algo más serio.

    Los errores que debes evitar

    Cuando nos planteamos cuidar nuestros intestinos, es fácil cometer errores, sobre todo si queremos resultados rápidos. Pero la salud intestinal es un maratón, no un sprint. Vamos a repasar algunos de los fallos más comunes para que puedas evitarlos desde el principio.

    1. Esperar resultados inmediatos

    Es normal querer sentirte mejor de un día para otro, pero la realidad es que regenerar los intestinos lleva tiempo. Si has tenido años de malos hábitos o problemas digestivos, no esperes solucionarlo todo en una semana. Piensa en esto como un proceso continuo. Los primeros cambios pueden ser sutiles: menos hinchazón, digestiones más ligeras, mejor ánimo. Con paciencia, los beneficios se acumulan.

    2. Ignorar las señales de tu cuerpo

    ¿Has notado que ciertos alimentos no te sientan bien? Ignorar estas señales es un error común. Cada persona es única, y lo que funciona para otros puede no ser lo mejor para ti. Por ejemplo:

    • Algunos toleran bien las fibras en crudo, mientras que otros necesitan cocer las verduras para digerirlas sin problemas.
    • Las dietas demasiado restrictivas pueden hacer más daño que bien, generando estrés y desnutrición.

    Escucha a tu cuerpo y adáptate a lo que te pide.

    3. Comer en exceso o bajo estrés

    ¿Quién no ha comido deprisa delante del ordenador o mientras revisaba el móvil? Este hábito puede parecer inofensivo, pero tiene un impacto enorme en tu digestión. Comer con prisas o en situaciones de estrés activa el sistema nervioso simpático (el de la « lucha o huida »), que bloquea la digestión. Si comes tranquilo, masticas bien y te tomas tu tiempo, notarás una gran diferencia.

    4. Abusar de soluciones rápidas

    Es tentador recurrir a productos milagrosos o suplementos sin control pensando que resolverán todos tus problemas. Aunque algunos complementos pueden ser útiles, como la L-glutamina o los probióticos, su eficacia depende de cómo y cuándo los uses. Consulta siempre a un profesional antes de tomar algo nuevo.

    5. Volver a los viejos hábitos

    Una vez que empieces a sentirte mejor, puede ser fácil relajarte y volver a las costumbres que dañaron tus intestinos en primer lugar. Pero recuerda, la salud intestinal es un equilibrio continuo. No se trata de buscar la perfección, sino de mantener un estilo de vida que beneficie tu cuerpo.

  • ¿La vitamina D ayuda a curar el intestino permeable?

    ¿La vitamina D ayuda a curar el intestino permeable?

    Los beneficios de la vitamina D para el intestino permeable

    Publicado el 04/11/2024 – Última actualización el 04/11/2024

    Últimamente, se ha puesto de relieve el concepto de « intestino permeable », una condición en la que la barrera intestinal se debilita, permitiendo que toxinas y partículas no digeridas entren en el torrente sanguíneo. Este fenómeno no es un simple trastorno digestivo, sino que está vinculado a una serie de problemas crónicos, como enfermedades autoinmunes y desequilibrios sistémicos.

    A medida que avanza la investigación sobre las causas y el tratamiento de esta afección, un elemento se destaca cada vez más: la vitamina D.

    Lo que a menudo se percibe como « solo una vitamina para los huesos » ha demostrado tener un impacto mucho más amplio en la salud, incluyendo su papel en la integridad intestinal y en la modulación de la respuesta inmune.

    ¿Qué es la vitamina D y por qué es esencial?

    La vitamina D es mucho más que un simple nutriente; es una hormona que regula funciones vitales en todo el cuerpo. Si bien es más conocida por su papel en la salud ósea, su alcance va mucho más allá: participa en procesos tan importantes como la modulación del sistema inmunológico, el control de la inflamación y el mantenimiento de la barrera intestinal.

    El cuerpo la puede sintetizar a través de la exposición solar, ya que los rayos UVB activan la producción de esta hormona en la piel. Sin embargo, en muchas personas, especialmente en aquellas que viven en regiones con menos horas de luz solar o que pasan mucho tiempo en interiores, esta síntesis no es suficiente. Por ello, la dieta y sobre todo los suplementos se vuelven fuentes clave para mantener niveles adecuados.

    La falta de vitamina D es más común de lo que se cree y puede tener repercusiones en diversas funciones corporales.

    ¿Cómo influye la vitamina D en la permeabilidad intestinal?

    Su impacto en la permeabilidad intestinal puede dividirse en 3 áreas principales:

    1. Fortalecimiento de las uniones estrechas entre las células intestinales

    Las uniones estrechas son estructuras que mantienen las células del epitelio intestinal firmemente conectadas. Estas uniones actúan como una barrera selectiva, permitiendo el paso de nutrientes mientras bloquean toxinas y agentes patógenos. La vitamina D regula la expresión de las proteínas que forman estas uniones, asegurando su integridad y evitando el desarrollo de un intestino permeable.

    2. Reducción de la inflamación intestinal

    Un intestino permeable suele ir acompañado de una inflamación crónica, que agrava el daño a la barrera intestinal. La vitamina del sol actúa como un modulador inmunológico, reduciendo la producción de citoquinas proinflamatorias y controlando la respuesta del sistema inmune. Esto ayuda a prevenir el daño adicional a la mucosa intestinal y a disminuir la inflamación sistémica.

    3. Modulación del sistema inmunológico del intestino

    El sistema inmunitario presente en el intestino es clave para protegernos de infecciones y mantener el equilibrio en la flora intestinal. Esta vitamina interactúa con los receptores de las células inmunitarias en el tracto gastrointestinal, ayudando a coordinar una respuesta inmune adecuada. Esto no solo fortalece las defensas del intestino, sino que también contribuye a reducir la permeabilidad al prevenir respuestas inflamatorias excesivas.

    ¿Qué dice la ciencia?

    Varios estudios han investigado la relación entre la vitamina D y la integridad del intestino, aportando pruebas convincentes sobre su papel protector.

    Estudios sobre la mejora de la barrera intestinalUn estudio realizado en pacientes con enfermedad de Crohn en remisión demostró que la suplementación con 2.000 UI de vitamina D ayudó a mantener la integridad de la mucosa intestinal. Los pacientes que recibieron vitamina D presentaron menos signos de permeabilidad intestinal en comparación con aquellos que tomaron un placebo.

    Reducción de la inflamación sistémicaOtro aspecto clave es su capacidad para reducir los niveles de proteína C reactiva, un marcador de inflamación en el cuerpo. En estudios clínicos, los pacientes que tomaron suplementos de vitamina D mostraron una disminución significativa en los niveles de esta proteína, lo que sugiere una menor inflamación a nivel sistémico y en el intestino. Esta reducción de la inflamación contribuye directamente a mejorar la función de la barrera intestinal.

    Investigación sobre enfermedades autoinmunesSe ha observado que niveles adecuados de vitamina D pueden tener un impacto positivo en el tratamiento de enfermedades autoinmunes relacionadas con la permeabilidad intestinal, como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide y el lupus. En estos casos, la vitamina D actúa no solo reforzando la barrera intestinal, sino también modulando las respuestas inmunitarias que podrían desencadenar o agravar dichas enfermedades.

    Evidencia sobre la relación entre microbiota y vitamina DAdemás, ha mostrado ser capaz de mejorar la diversidad de la microbiota intestinal. Un estudio realizado en Canadá reveló que la exposición a la luz UVB, que aumenta los niveles de vitamina D, mejoraba la diversidad bacteriana en el intestino de los participantes. Esto es crucial, ya que una microbiota diversa y equilibrada es esencial para mantener la salud intestinal y prevenir la permeabilidad.

    Factores que afectan la eficacia de la vitamina D

    Por supuesto, el primer factor a considerar es la cantidad de vitamina D presente en el cuerpo. Como ya mencionamos, las deficiencias son extremadamente comunes… Y una carencia prolongada puede comprometer la barrera intestinal, favoreciendo el desarrollo de un intestino permeable.

    Mantener niveles óptimos de vitamina D es esencial para garantizar su impacto positivo en el intestino.

    Es aconsejable tomar suplementos durante todo el año, adaptando la dosis en función del nivel de exposición al sol y de la época del año (se puede tomar menos en verano, o incluso dejar de tomarla si la exposición solar es suficiente).

    Otros elementos clave en la eficacia de la vitamina D:

    • Factores genéticos: algunas personas pueden tener variaciones genéticas que afectan la forma en que el cuerpo la procesa y utiliza. Estos polimorfismos en los receptores de la vitamina D (VDR) pueden influir en la capacidad del cuerpo para mantener la integridad de la mucosa intestinal. En estos casos, incluso con niveles adecuados de vitamina D, la permeabilidad intestinal puede seguir siendo un problema (lo que subraya la importancia de personalizar el enfoque en función de las particularidades genéticas…).
    • Interacciones con otros nutrientes: la vitamina D no actúa de manera aislada, su eficacia depende en gran medida de la interacción con otros micronutrientes. Por ejemplo, la vitamina A y el zinc son necesarios para la inducción de proteínas clave que refuerzan las uniones estrechas entre las células intestinales. Nutrientes como la glutamina y el omega 3 también juegan un papel en la protección de la barrera intestinal y trabajan sinérgicamente con la vitamina D para mejorar la salud intestinal.
    • Estado de salud general: enfermedades crónicas como la diabetes o los trastornos autoinmunes pueden afectar la capacidad del cuerpo para absorber y utilizar la vitamina D de manera efectiva. Asimismo, algunas condiciones que afectan el sistema digestivo – como la enfermedad celíaca o el síndrome del intestino irritable – pueden reducir la capacidad de absorción de esta vitamina. En estos casos, es posible que sea necesario ajustar la dosis o incorporar suplementos adicionales para mejorar su absorción.

    ¿Cómo se recomienda tomar vitamina D?

    Dosis recomendada

    La cantidad de vitamina D que una persona necesita puede variar según su edad, estado de salud, exposición al sol y otros factores. De manera general, se recomienda una suplementación diaria de entre 2.000 y 4.000 UI para aquellos que tienen niveles bajos.

    Sin embargo, lo más adecuado es realizarse análisis de sangre para determinar con precisión la cantidad de suplementación necesaria. Niveles sanguíneos de entre 50 y 70 ng/mL suelen considerarse óptimos.

    Tanto los niveles bajos como los excesivamente altos pueden tener efectos adversos. Un exceso, aunque poco común, puede llevar a hipercalcemia, una condición caracterizada por niveles elevados de calcio en sangre, que puede provocar problemas de salud graves.

    Forma de suplementación

    • Es recomendable elegir una forma de vitamina D3 (colecalciferol), que es más eficaz que la D2.
    • La vitamina D es liposoluble, lo que significa que se absorbe mejor cuando se toma junto con alimentos ricos en grasas.
    • Se puede consumir en formato líquido o cápsulas.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Una vitamina D con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Nota: aunque los suplementos son una forma eficaz de aumentar los niveles de vitamina D, la mejor forma sigue siendo la exposición moderada al sol. De 15 a 30 minutos de exposición directa al sol varias veces por semana deberían bastar para que el organismo sintetice una cantidad suficiente. 

  • Tratamiento del intestino permeable: glutamina y otros remedios

    Tratamiento del intestino permeable: glutamina y otros remedios

    Permeabilidad intestinal: dieta y suplementos (glutamina…)

    Publicado el 02/08/2024 – Última actualización el 02/08/2024

    Un número creciente de personas se ven afectadas por la permeabilidad intestinal, pero muchas desconocen su enfermedad. Mantener una buena salud intestinal es muy importante. Si sospecha o le han diagnosticado síndrome del intestino permeable, hay que tomar las medidas adecuadas.

    Entre las soluciones recomendadas destaca el uso de suplementos, siendo la glutamina uno de los más mencionados.

    Un factor clave en la salud digestiva

    El intestino es un órgano vital que no solo participa en la digestión y absorción de nutrientes, sino que también juega un papel en la defensa del organismo. La pared intestinal actúa como una barrera selectiva, permitiendo la entrada de nutrientes esenciales y bloqueando el paso de sustancias nocivas como toxinas y patógenos.

    Esta función de barrera es posible gracias a las células llamadas enterocitos, que están conectadas por uniones estrechas.

    Cuando estas uniones funcionan correctamente, el intestino puede filtrar adecuadamente las sustancias que pasan a través de él. Sin embargo, cuando las uniones estrechas se debilitan o se dañan, se produce un aumento de la permeabilidad intestinal, permitiendo el paso de partículas no deseadas al torrente sanguíneo.

    Causas de la permeabilidad intestinal

    Diversos factores pueden contribuir al debilitamiento de las uniones estrechas y, por ende, a la permeabilidad intestinal:

    • El consumo de alimentos procesados e industrializados. Tienen conservantes, colorantes, y otros aditivos químicos que pueden dañar la mucosa intestinal.
    • Dietas altas en azúcar refinado y proteínas. Pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal y debilitar la barrera intestinal.
    • El consumo de sustancias tóxicas (alcohol, tabaco, metales pesados…).
    • El estrés prolongado (aumentando la producción de cortisol, una hormona que daña la barrera intestinal).
    • El uso prolongado de medicamentos, como antibióticos, antiinflamatorios y corticoides.

    Consecuencias

    Algunos de los síntomas y problemas asociados incluyen:

    • Problemas digestivos (diarrea, estreñimiento, hinchazón y dolor abdominal)
    • Reacciones inflamatorias y autoinmunes, debidas a la entrada de toxinas y partículas no digeridas en el torrente sanguíneo.
    • La inflamación sistémica y el desequilibrio inmunitario pueden contribuir a la fatiga persistente, así como a problemas de ansiedad y depresión.

    ¿Cómo mejorar la permeabilidad del intestino?

    Lo primero es realizar cambios en la dieta. La alimentación juega un papel central en la salud de la barrera intestinal y en el equilibrio de la microbiota.

    ➜ Alimentos a evitar:

    • Azúcar refinado (presente en muchos productos industriales).
    • El gluten. Este componente, encontrado en el trigo y otros cereales, puede provocar reacciones adversas en personas con sensibilidad al gluten, aumentando la permeabilidad intestinal.
    • Productos lácteos. Pueden ser difíciles de digerir y contribuir a la inflamación intestinal.
    • Alimentos procesados y frituras: ricos en grasas trans y aditivos químicos, estos productos contribuyen a la inflamación y dañan la mucosa intestinal.

    ➜ Alimentos buenos:

    • Frutas y verduras: ricas en fibras que promueven la salud intestinal y actúan como prebióticos, alimentando las bacterias beneficiosas del intestino.
    • Cereales integrales y legumbres (avena, quinoa, lentejas, garbanzos…): son excelentes fuentes de fibra y nutrientes esenciales que apoyan la función intestinal.
    • El aceite de oliva, de linaza y de cáñamo (entre otros): ayudan a mantener la integridad de la mucosa intestinal gracias a su contenido en omega 3.

    Suplementos alimenticios

    Además de ajustar la dieta, ciertos suplementos pueden ser muy útiles para restaurar y mantener la salud de la barrera intestinal.

    Probioticos y prebioticos

    Los probióticos son microorganismos beneficiosos que ayudan a equilibrar el microbiota intestinal, fortaleciendo las uniones estrechas y reduciendo la inflamación.

    Los prebióticos, por otro lado, son compuestos no digestibles que alimentan a estos microorganismos, promoviendo su crecimiento y actividad.

    Omega 3

    El omega 3 tiene propiedades antiinflamatorias que participan a reducir la inflamación intestinal y apoyan la salud de la microbiota. Pero ojo que no todos se valen… EPAX® es el proveedor de omega 3 más recomendado.

    Enzimas digestivas

    Estos suplementos pueden facilitar la descomposición de grandes moléculas de alimentos, reduciendo la carga sobre el intestino y ayudando a reparar la mucosa intestinal.

    Zinc

    Este mineral es clave para mantener la integridad de la barrera intestinal y puede reducir la permeabilidad en personas con enfermedades inflamatorias del intestino. La falta de zinc es prevalente en la población española.

    Vitamina D

    La vitamina del sol regula la expresión de proteínas en las uniones estrechas, mejorando la función barrera del intestino. Igual, se ha observado que la mayoría de la población también tiene deficiencia en vitamina D (especialmente en invierno).

    La glutamina, ¿mejor suplemento para el intestino permeable?

    Los estudios clínicos han mostrado que la suplementación con glutamina puede ser beneficiosa para personas con permeabilidad intestinal aumentada.

    La glutamina es un aminoácido no esencial, lo que significa que el cuerpo puede producirlo por sí mismo (¡aunque también se obtiene a través de la dieta!). Es el aminoácido más abundante en el cuerpo humano y juega un papel en diversas funciones fisiológicas, especialmente en la salud intestinal:

    • Integridad de los tejidos conjuntivos. La mucosa intestinal se renueva constantemente, y la glutamina es esencial para la proliferación y reparación de las células intestinales, asegurando así que la barrera intestinal se mantenga intacta y funcional.
    • Tiene propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir estos niveles y a controlar la inflamación intestinal (diversas enfermedades del intestino, como la enfermedad de Crohn, están asociadas con niveles elevados de inflamación).
    • Contribuye al equilibrio entre la proliferación celular y la apoptosis (muerte celular programada), procesos esenciales para mantener la salud y funcionalidad de los tejidos intestinales.

    Efectos específicos sobre la permeabilidad intestinal

    1. Aumenta el número de células en la mucosa intestinal, lo que ayuda a reforzar esta barrera y a prevenir la entrada de toxinas y patógenos al torrente sanguíneo.
    2. Al reducir la producción de citoquinas inflamatorias y regular la producción de óxido nítrico, la glutamina puede disminuir la respuesta inflamatoria y aliviar los síntomas asociados con enfermedades inflamatorias del intestino.

    ¿Cómo y cuándo tomar glutamina de forma efectiva?

    La dosis óptima de glutamina varía según las necesidades individuales, pero generalmente se recomienda una ingesta diaria de entre 5 a 10 gramos. Esta cantidad es suficiente para proporcionar al intestino el combustible necesario sin causar problemas de tolerancia.

    – Mejor momento para la toma:

    La mejor forma de consumir la glutamina es en ayunas, preferiblemente por la mañana antes del desayuno. Esto permite una absorción más eficiente y un mejor aprovechamiento de sus beneficios por parte del sistema digestivo.

    – Calidad del suplemento:

    Es importante elegir un suplemento de buena calidad. Se recomienda optar por productos etiquetados y certificados, como la glutamina en polvo de BioKyowa®, conocida por su pureza y eficacia.

    Además de la suplementación, se puede aumentar la ingesta a través de la dieta. Los alimentos ricos en glutamina incluyen carnes, pescados, productos lácteos, huevos, y ciertas verduras y legumbres.

    Precauciones y contraindicaciones

    • Las personas con problemas hepáticos o renales deben consultar a un profesional de la salud antes de comenzar a tomar suplementos de glutamina, ya que estas condiciones pueden afectar la metabolización del aminoácido.
    • La glutamina puede interactuar con ciertos medicamentos, incluyendo aquellos que afectan el sistema inmunitario.
    • Aunque los efectos secundarios son raros, algunas personas pueden experimentar malestar gastrointestinal o reacciones alérgicas leves. Si se presenta algún síntoma adverso, se debe suspender el uso del suplemento y consultar a un profesional de la salud.

    Preguntas frecuentes

    ¿Intestino permeable, cómo se diagnostica?

    Uno de los métodos más comunes es la prueba de permeabilidad intestinal con lactulosa y manitol. En este test, se ingieren estas dos sustancias y posteriormente se mide su excreción en la orina. Un mayor paso de lactulosa y manitol indica un aumento de la permeabilidad intestinal.

    Otros métodos pueden incluir análisis de sangre para detectar marcadores de inflamación y daño intestinal, o pruebas de heces para evaluar el estado del microbiota intestinal.

    ¿Es fiable el test de permeabilidad intestinal?

    Sí, los tests de permeabilidad intestinal como el de lactulosa y manitol son considerados fiables para detectar un aumento de la permeabilidad intestinal.

    ¿Es lo mismo intestino irritable que intestino permeable?

    No, no son lo mismo (aunque pueden estar relacionados…).

    • El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno funcional del intestino caracterizado por síntomas como dolor abdominal, hinchazón, diarrea y estreñimiento. 
    • La permeabilidad intestinal, por otro lado, se refiere a la capacidad reducida de la barrera intestinal para evitar el paso de sustancias nocivas al torrente sanguíneo. 

    Aunque ambos pueden coexistir, tener intestino irritable no implica necesariamente tener permeabilidad intestinal, y viceversa. Cada condición requiere un enfoque diagnóstico y terapéutico diferente.

    ¿Puedo prevenir la permeabilidad intestinal con cambios en el estilo de vida?

    Sí, adoptar un estilo de vida saludable (además de una dieta equilibrada) puede ayudar a prevenir la permeabilidad intestinal: gestión del estrés, ejercicio regular, evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco…

    ¿Cuánto tiempo lleva mejorar la permeabilidad intestinal con suplementos como la glutamina?

    En general, se pueden empezar a notar mejoras en unas pocas semanas, pero puede llevar varios meses de suplementación constante para observar resultados significativos. Hay que ser paciente y seguir las recomendaciones de dosis.