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  • ¿Merece la pena tomar colágeno para la artrosis?

    ¿Merece la pena tomar colágeno para la artrosis?

    Colágeno hidrolizado: ¿funciona contra la artrosis?

    Publicado el 09/05/2025 – Última actualización el 09/05/2025

    ¿Has oído hablar del colágeno para aliviar los síntomas de la artrosis, pero no sabes si realmente funciona? En este artículo te cuento todo lo que necesitas saber antes de empezar a tomarlo.

    Colágeno y artrosis: lo que realmente se puede esperar

    Hay estudios científicos bastante sólidos que lo respaldan, y también muchísimos testimonios reales de personas que han notado cambios positivos tras varios meses de uso. Eso sí, hay que saber qué esperar… y qué no.

    ¿Qué beneficios se han observado?

    Varios ensayos clínicos han mostrado que tomar colágeno hidrolizado de forma regular puede:

    • Reducir el dolor articular, especialmente en rodillas, manos o caderas.
    • Mejorar la movilidad y la flexibilidad.
    • Disminuir la rigidez matutina o la sensación de « oxidación » tras estar mucho rato sentada.
    • En algunos casos, incluso se ha visto un efecto protector del cartílago, como si frenara un poco el desgaste.

    Ojo, no estamos hablando de un calmante que actúa en 2 horas. El colágeno no es un antiinflamatorio ni un analgésico rápido. Es más bien un « constructor silencioso »: aporta los ladrillos (aminoácidos y péptidos) que tus cartílagos necesitan para mantenerse en forma, sobre todo cuando tu cuerpo ya no produce colágeno igual que a los 20.

    ¿Qué no hace?

    Aquí viene la parte que no siempre se cuenta con claridad. El colágeno:

    • No regenera un cartílago completamente desgastado. Si tienes una artrosis muy avanzada, no esperes que vuelva a crecer como si nada.
    • No sustituye un tratamiento médico si tienes dolor fuerte o inflamación aguda. Es un complemento, no un reemplazo.
    • No actúa de un día para otro. Hay que ser constante, mínimo 2-3 meses, para empezar a notar algo.

    Entonces, ¿sirve de algo? A mi parecer, sí, si lo ves como una estrategia a medio-largo plazo. Si estás en una fase temprana de artrosis, o si tienes molestias frecuentes pero aún no muy limitantes, puede ser una forma natural y segura de darle un respiro a tus articulaciones. 

    Y cuanto antes empieces, más margen tendrás para frenar la degeneración. No hace falta tener 60 años ni estar « destrozada » para tomarlo.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un colágeno con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    Cómo tomar colágeno para la artrosis

    No vamos a repasar aquí cómo elegir un suplemento de colágeno… pero para hacerlo sencillo, lo mejor es comprar un colágeno con patente (como Peptan®, Naticol® o Verisol®). Estas marcas registradas suelen estar respaldadas por estudios científicos y garantizan la buena calidad y pureza del producto.

    ¿Cuánta cantidad hay que tomar?

    Si es colágeno hidrolizado (el más común), la dosis eficaz es de 10 gramos al día.

    No te dejes engañar por cápsulas que dicen « con colágeno » pero que solo llevan 500 mg… eso no sirve para nada.

    ¿Durante cuánto tiempo hay que tomarlo?

    El colágeno necesita tiempo y constancia. La mayoría de estudios clínicos hablan de mínimo 2 a 3 meses de toma diaria para empezar a notar algo.

    Si vas a probar, comprométete al menos 3 meses seguidos. Después podrás decidir si continuar, hacer una pausa o probar otro formato.

    ¿En qué formato viene y cuál es mejor?

    Tienes varias opciones, y cada una tiene sus ventajas:

    • Polvo: se disuelve fácilmente en agua, café, zumo, yogur… y te permite tomar la dosis completa de una vez.
    • Cápsulas o pastillas: para llegar a 10 gramos diarios, necesitarías tragar entre 10 y 20 cápsulas… poco práctico.
    • Shots o ampollas líquidas: cómodos y muchas veces combinan colágeno con otros activos (ácido hialurónico, vitamina C, etc.). Suelen contener entre 5 y 10 g por dosis. Lo malo: suelen ser más caros.

    ¿Y el sabor? Si eliges una buena marca, el colágeno no tiene apenas sabor. El marino puede tener un puntito más fuerte, pero si lo mezclas con algo, ni se nota.

    ¿Cuándo tomarlo?

    No hay realmente un mejor momento, aunque se suele recomendar tomarlo por la mañana, o junto con una comida (sobre todo si el producto lleva vitamina C, que ayuda a la absorción).

    Yo lo tomo en el desayuno, porque así no se me olvida, y lo acompaño de un kiwi o un zumo de naranja para asegurar el aporte de vitamina C.

    ¿Colágeno solo o combinado con otros ingredientes?

    Vitamina C: el compañero imprescindible

    Este sí que merece la pena. La vitamina C es fundamental para la síntesis del colágeno en el cuerpo. Vamos, que sin ella, tu organismo no puede aprovechar bien el colágeno que tomas.

    Por eso muchos suplementos ya la incluyen, o recomiendan tomar una fuente de vitamina C junto con el colágeno (fruta, zumo, etc.).

    Ácido hialurónico: para las articulaciones secas y rígidas

    El ácido hialurónico es una molécula que actúa como una especie de lubricante natural dentro de las articulaciones. Ayuda a mantener el líquido sinovial (ese gel que evita el roce entre huesos) y a dar « amortiguación ».

    Se ha usado durante años en infiltraciones para artrosis, pero en suplemento oral también puede tener un pequeño efecto positivo, sobre todo en combinación con colágeno.

    ¿Es imprescindible? No. ¿Puede sumar puntos? Sí, sobre todo si notas tus articulaciones como « secas » o rígidas.

    Glucosamina, condroitina, MSM

    Estos 3 son conocidos en el mundo de la salud articular. La glucosamina y la condroitina forman parte de la estructura del cartílago, y se han utilizado durante años como suplementos para frenar el avance de la artrosis. El MSM es una forma de azufre que ayuda a reducir la inflamación y mejora la elasticidad de los tejidos.

    ¿Funcionan? Depende de la persona. Hay estudios que muestran efectos positivos modestos, y otros que no encuentran gran diferencia frente a placebo.

    Si los encuentras en un suplemento bien formulado, pueden ser un buen añadido, pero no son esenciales.

    Otros ingredientes que se suelen ver

    • Cúrcuma y boswellia: ingredientes naturales antiinflamatorios. Si tu artrosis tiene un componente inflamatorio importante, pueden ayudarte a calmar el dolor sin recurrir a ibuprofeno.
    • Magnesio, zinc, manganeso, cobre…: minerales que participan en la formación del tejido conectivo. No hacen milagros por sí solos, pero si los tienes bajos, pueden marcar la diferencia.
    • Silicio: favorece la producción de colágeno y mejora la elasticidad de los tejidos. Algunas fórmulas lo incluyen para reforzar el efecto estructural.

    ¿Es seguro tomar colágeno? Posibles efectos secundarios y precauciones

    La buena noticia es que el colágeno es una proteína natural que tu cuerpo ya conoce. Forma parte de la piel, los cartílagos, los tendones, los huesos… Así que no le estás metiendo nada raro a tu organismo.

    Los estudios clínicos que han probado el colágeno (incluso durante meses) no han mostrado efectos secundarios importantes, ni alteraciones en los análisis ni problemas graves.

    En algunos casos puntuales se han observado molestias digestivas leves, como una ligera sensación de náusea, pero suelen ser poco frecuentes y, por lo general, están relacionadas con colágenos de baja calidad. Por eso, es importante elegir un producto fiable y de buena procedencia.

    ¿Hay contraindicaciones?

    Hay muy pocas, pero por prudencia conviene tener en cuenta lo siguiente:

    • Alergias: si eres alérgica al pescado, evita el colágeno marino. Si tienes alergia al huevo o al pollo, ten cuidado con el colágeno tipo II que viene de cartílago de pollo.
    • Enfermedad renal grave: el colágeno es una proteína, así que si tienes problemas renales avanzados, consulta antes con tu médico.
    • Embarazo y lactancia: aunque no parece peligroso, no hay estudios suficientes en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. Mejor preguntar al ginecólogo.

    ¿Se puede tomar junto con medicamentos?

    En principio, sí. El colágeno no interfiere con la mayoría de tratamientos, ni con antihipertensivos, ni con estatinas, ni con antidepresivos…

    Pero si estás tomando algún medicamento importante o tienes una enfermedad crónica, comenta siempre cualquier suplemento nuevo con tu médico o farmacéutico. Más vale prevenir.

    El mayor riesgo, sinceramente, no es el colágeno en sí, sino su calidad. Algunos productos baratos, mal fabricados o sin controles pueden venir con impurezas o restos de metales pesados (sobre todo los marinos mal filtrados).

    Asegúrate de que compras un colágeno con buena reputación, y que sea transparente sobre su origen y procesos de fabricación.

    Conclusión: ¿Merece la pena probarlo?

    Para mí, el colágeno no es « la solución », pero sí es una pieza importante del puzzle.

    ➜ Para quién creo que el colágeno sí merece la pena:

    • Si tienes artrosis leve o moderada, y estás empezando a notar molestias persistentes.
    • Si sientes rigidez o dolor al mover ciertas articulaciones, pero todavía no está muy avanzado.
    • Si buscas una alternativa natural y sin efectos secundarios, antes de pasar a tratamientos más agresivos.
    • Si estás dispuest@ a ser constante durante al menos 2-3 meses, y entiendes que los efectos son progresivos.
    • Si cuidas otros aspectos de tu salud (dieta, ejercicio, descanso…), y quieres un complemento que sume.

    ➜ ¿Y para quién quizá no sea la mejor opción?

    • Si esperas un efecto rápido o instantáneo tipo analgésico.
    • Si ya tienes una artrosis muy avanzada, con cartílago muy dañado, y esperas regenerarlo por completo.
    • Si no te gusta tomar suplementos a diario o se te suele olvidar.
    • Si no estás dispuesta a invertir en un producto de calidad (los muy baratos rara vez funcionan).
  • Los mejores suplementos para combatir la inflamación

    Los mejores suplementos para combatir la inflamación

    ¿Cuáles son los suplementos antiinflamatorios?

    Publicado el 27/07/2024 – Última actualización el 27/07/2024

    Varios estudios sugieren que los remedios naturales, como una dieta antiinflamatoria y el uso de suplementos, podrían ofrecer beneficios comparables a los medicamentos antiinflamatorios tradicionales, pero con un menor riesgo de efectos secundarios y complicaciones. Entonces ¿qué tomar para desinflamar (y deshinchar) el cuerpo?

    Los 3 mejores suplementos antiinflamatorios

    1. Omega 3

    El omega 3 (específicamente el EPA y DHA) actúa inhibiendo la síntesis de moléculas proinflamatorias como las prostaglandinas y los leucotrienos, que son productos del metabolismo del ácido araquidónico. También aumenta la producción de resolvinas, sustancias que ayudan a resolver la inflamación y restaurar la homeostasis tisular.

    Más del 60% de los españoles no ingiere la cantidad de omega 3 recomendada, por lo que se recomienda tomar suplementos. Más tarde veremos todos los aspectos relacionados con el consumo de omega 3.

    ¿Qué dicen los estudios?

    • En personas con artritis reumatoide, la suplementación ha mostrado una disminución significativa en la rigidez matutina y el número de articulaciones sensibles e inflamadas.
    • Otros estudios sugieren que una ingesta adecuada de omega 3 puede reducir los marcadores inflamatorios en enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud mental al reducir la inflamación neurogénica.

    Después de ver tantos productos poco serios y mal formulados,  decidí crear el mío. 

    « Un omega 3 con la calidad que yo mismo exijo como nutricionista« 

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    2. Curcumina

    Es el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, una especia utilizada tradicionalmente en la medicina ayurvédica y china. La curcumina tiene poderosas propiedades antiinflamatorias que se deben a su capacidad para inhibir varias moléculas y vías que promueven la inflamación. Actúa bloqueando el factor de transcripción NF-kB, que regula la expresión de genes proinflamatorios, y también inhibe la actividad de varias citoquinas inflamatorias como el TNF-α, IL-1 y IL-6.

    ¿Qué dicen los estudios?

    • En ensayos con pacientes con artritis reumatoide y osteoartritis, ha demostrado reducir significativamente el dolor y mejorar la función articular, comparándose favorablemente con medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) sin los efectos secundarios asociados.
    • También ha mostrado beneficios en la reducción de la inflamación intestinal en condiciones como la colitis ulcerosa.

    3. Jengibre

    Una raíz bien conocida, utilizada ampliamente tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Sus compuestos activos, principalmente los gingeroles y shogaoles, poseen potentes propiedades antiinflamatorias: inhiben la producción de citoquinas proinflamatorias y reducen el estrés oxidativo, un factor clave en la inflamación crónica.

    ¿Qué dicen los estudios?

    • En pacientes con osteoartritis, el jengibre ha demostrado ser eficaz en la reducción del dolor y la mejora de la movilidad articular.
    • Un estudio publicado en « Osteoarthritis and Cartilage » encontró que los suplementos de jengibre redujeron significativamente el dolor y la rigidez en pacientes con osteoartritis de rodilla después de 6 semanas de tratamiento.
    • Además, el jengibre también ha mostrado beneficios en la reducción de la inflamación en condiciones gastrointestinales (gastritis, colitis…).

    Otros nutrientes y suplementos relacionados con la inflación

    Magnesio

    Entre sus múltiples funciones, destaca su papel en la modulación de la inflamación. El magnesio actúa como un cofactor en la síntesis de proteínas y la producción de energía, y su deficiencia puede llevar a un aumento de los marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva (PCR).

    Estudios han demostrado que una ingesta adecuada de magnesio puede reducir los niveles de PCR, indicando una disminución de la inflamación sistémica. Además, el magnesio ayuda a mantener el equilibrio de calcio en las células, previniendo la excitación celular excesiva que puede contribuir a la inflamación.

    Vitamina C

    Un antioxidante potente que protege las células del daño oxidativo causado por los radicales libres. También juega un papel en la síntesis de colágeno, lo que es importante para la integridad de los tejidos y la barrera epitelial.

    La vitamina C ayuda a regular la respuesta inflamatoria y ha mostrado efectos antivirales y en la reducción de los síntomas de infecciones respiratorias.

    Estudios indican que una suplementación puede reducir los niveles de Proteína C reactiva y otros marcadores inflamatorios, mejorando así la salud general y disminuyendo el riesgo de enfermedades crónicas.

    Vitamina D

    Conocida por su papel en la salud ósea, también es clave para la función inmune y la regulación de la inflamación. Los receptores de vitamina D se encuentran en muchas células inmunitarias, donde la vitamina D ayuda a modular la respuesta inmune y a reducir la producción de citoquinas proinflamatorias.

    La falta de vitamina D se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide y las enfermedades inflamatorias del intestino.

    Tomar suplementos de vitamina D es muy recomendado para las personas que no tienen suficiente exposición al sol.

    Zinc

    Actúa como cofactor en numerosas enzimas y es vital para la producción de citoquinas y la activación de linfocitos T, y tiene propiedades antioxidantes que protegen contra el estrés oxidativo.

    La deficiencia de zinc puede resultar en una respuesta inflamatoria exacerbada y un aumento en la producción de citoquinas proinflamatorias.

    Estudios han mostrado que la suplementación con zinc puede reducir los niveles de TNF-α y otras citoquinas inflamatorias, ayudando a controlar la inflamación crónica.

    Resveratrol

    El resveratrol es un polifenol que se encuentra en la piel de las uvas, el vino tinto, las moras y los cacahuetes. Tiene potentes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y actúa inhibiendo varias vías inflamatorias a nivel celular.

    El resveratrol bloquea la activación del NF-kB, una proteína que controla la transcripción de ADN y la producción de citoquinas proinflamatorias como TNF-α e IL-6.

    Aunque se necesita más investigación para confirmar todos sus beneficios clínicos, estudios preliminares indican que este polifenol puede ayudar a reducir la inflamación en enfermedades crónicas como la artritis.

    N-acetilcisteína (NAC)

    La N-acetilcisteína es un precursor del glutatión, uno de los antioxidantes más importantes del cuerpo. La « NAC » no solo ayuda a aumentar los niveles de glutatión, sino que también tiene propiedades antiinflamatorias directas: reduce la producción de citoquinas proinflamatorias y radicales libres, protegiendo así las células del daño oxidativo.

    Ha sido utilizada en el tratamiento de diversas condiciones inflamatorias, incluyendo enfermedades pulmonares crónicas, insuficiencia renal y trastornos hepáticos.

    Glucosamina y condroitina

    La glucosamina y la condroitina, a menudo asociados, son suplementos populares para el tratamiento de la osteoartritis.

    • La glucosamina ayuda a mantener la salud del cartílago y puede estimular la reparación del tejido articular dañado.
    • La condroitina proporciona resistencia al cartílago, retardando su descomposición.

    Ambos compuestos tienen propiedades antiinflamatorias, inhibiendo la producción de citoquinas como IL-6 e IL-8, y el TNF-α.

    Estudios han mostrado que la suplementación con glucosamina y condroitina puede reducir significativamente el dolor y mejorar la función articular en personas con osteoartritis.

    ¿En qué casos es recomendable suplementarse?

    ➜ Deficiencias nutricionales

    Es decir, en casos de deficiencias nutricionales específicas que no pueden ser corregidas con la dieta. Por ejemplo, las deficiencias de vitamina D, zinc y magnesio son comunes y pueden contribuir a la inflamación crónica. En estos casos, la suplementación puede ser necesaria para restaurar los niveles adecuados de estos nutrientes y mejorar la respuesta inflamatoria del cuerpo.

    ➜ Condiciones médicas crónicas

    Las personas con enfermedades crónicas inflamatorias, como la artritis reumatoide, la osteoartritis, las enfermedades inflamatorias del intestino y la enfermedad cardiovascular, pueden beneficiarse significativamente de los complementos alimenticios.

    ➜ Estilo de vida y situaciones especiales

    Ciertos estilos de vida y situaciones específicas pueden aumentar la necesidad de tomar suplementos:

    • Los deportistas de alto rendimiento,
    • Las personas que llevan una vida muy estresante,
    • Aquellas que siguen dietas excluyentes o restrictivas,
    • Durante el embarazo y la lactancia.

    ➜ Edad avanzada

    Con el envejecimiento, la capacidad del cuerpo para absorber y utilizar ciertos nutrientes disminuye, lo que puede llevar a deficiencias que contribuyen a la inflamación.

    Leer: por qué puede ser recomendado tomar multivitamínicos para adultos mayores

    ➜ Estrés y falta de sueño

    Puede exacerbar la inflamación en el cuerpo… En estos casos, la suplementación con nutrientes que ayudan a gestionar el estrés y mejorar la calidad del sueño (como el magnesio, la ashwagandha…).

    Leer: pastillas naturales para dormir: ¿Cuáles funcionan realmente?

    El papel de la dieta en el manejo de las patologías inflamatorias

    Alimentos proinflamatorios vs. antiinflamatorios

    Existen alimentos proinflamatorios*, como aquellos ricos en azúcares refinados, grasas trans y carbohidratos procesados, que pueden aumentar los niveles de inflamación en el cuerpo. Esto ocurre porque estos alimentos favorecen la producción de moléculas proinflamatorias, como las citoquinas, y aumentan el estrés oxidativo, lo que contribuye a la inflamación crónica.

    Por otro lado, hay alimentos antiinflamatorios*, ricos en antioxidantes y ácidos grasos esenciales, que pueden ayudar a mitigar la inflamación y mejorar la salud general. Los antioxidantes presentes en estos alimentos neutralizan los radicales libres, que son moléculas inestables que pueden dañar las células y provocar inflamación.

    Además, algunos nutrientes pueden inhibir las vías inflamatorias a nivel molecular, reduciendo así la producción de mediadores inflamatorios.

    ** Alimentos proinflamatorios **

    • Azúcares refinados: presentes en muchos alimentos procesados y bebidas azucaradas, los azúcares refinados elevan los niveles de glucosa en sangre y promueven la inflamación (aumento en los niveles de insulina).
    • Grasas trans: encontradas en alimentos fritos, margarinas y productos de bollería industrial, están asociadas con un aumento en los marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva (CRP) y las citoquinas proinflamatorias.
    • Carbohidratos procesados: el consumo de pan blanco, pasta y arroz blanco (que tienen un alto índice glucémico) contribuye a la inflamación crónica al provocar picos de glucosa e insulina.

    ** Alimentos antiinflamatorios **

    • Verduras de hoja verde: espinacas, kale y col rizada son ricas en antioxidantes y vitaminas que ayudan a reducir la inflamación.
    • Pescados azules: salmón, sardinas, caballa y arenque son excelentes fuentes de omega 3, que tienen potentes propiedades antiinflamatorias al reducir la producción de eicosanoides proinflamatorios.
    • Frutos secos y semillas: almendras, nueces, semillas de lino y chía son ricos en ácidos grasos saludables y antioxidantes que combaten la inflamación y mejoran la función celular.
    • Frutas: bayas como arándanos, frambuesas y fresas contienen altos niveles de antioxidantes, incluidos los polifenoles, que tienen efectos antiinflamatorios al inhibir la actividad de las citoquinas proinflamatorias.
    • Especias y hierbas: cúrcuma, jengibre, canela y tomillo son conocidas por sus propiedades antiinflamatorias naturales.

    Omega 6 y omega 3: la importancia del equilibrio

    Mientras que el omega 3 tiene efectos antiinflamatorios, el omega 6 promueve la inflamación si se consume en exceso (común en las dietas occidentales). Una ingesta elevada de omega 6 puede desplazar el omega 3 en las membranas celulares, lo que aumenta la producción de eicosanoides proinflamatorios.

    Un desequilibrio en la proporción de omega 3 / omega 6 contribuye a la inflamación crónica y a un mayor riesgo de enfermedades inflamatorias. 

    Por lo tanto, es importante mantener una proporción adecuada de estos ácidos grasos en la dieta, recomendándose una proporción ideal de 1:1 a 4:1 entre omega-6 y omega-3 para una salud óptima.

    ¿Qué se recomienda para el consumo de suplementos?

    Precauciones de uso

    Aunque son generalmente seguros cuando se toman según las indicaciones, algunos pueden tener efectos secundarios con ciertas personas. Por ejemplo, la curcumina puede causar malestar gastrointestinal…

    Siempre hay que seguir las recomendaciones actualizadas sobre las dosis. Para seguir con el ejemplo de la curcumina, se puede tomar en dosis de 500 a 2000 mg al día.

    La duración de tratamiento depende del tipo de producto :

    • Por lo general, los suplementos que compensan falta en la dieta (magnesio, zinc, etc.) se pueden tomar todo el año,
    • mientras que los suplementos más específicos, con usos terapéuticos, se toman entre 1 y 3/4 meses.

    También hay que tener en cuenta que algunos complementos pueden interactuar con medicamentos, (reduciendo su eficacia, o aumentando el riesgo de efectos secundarios). Para las personas bajo tratamiento farmacológico, es vital revisar estas posibles interacciones.

    Elegir productos de calidad

    Nuestra filosofía: es mejor no tomar nada que tomar un suplemento de mala calidad.

    • Busque productos que tengan certificaciones de confianza. Garantizan que el producto ha sido fabricado siguiendo estándares de seguridad y calidad estrictos.
    • Deben listar claramente todos sus ingredientes y las concentraciones de cada uno. Evite los productos que contengan ingredientes no especificados o mezclas sin detalles sobre las dosis.

    El 80% de la gente compra suplementos malos

    Porque no saben identificar si un suplemento es de calidad

    Para evitar que os timen al comprar suplementos alimenticios, hemos elaborado una guía práctica.

    ➜ Detectar de un vistazo los productos de mala calidad

    ➜ Cómo saber si un suplemento es bueno, y adecuado para vosotros

    ¿Qué es la inflamación? tipos y patologías asociadas

    La inflamación es una respuesta biológica del cuerpo frente a estímulos dañinos, como patógenos, células dañadas o irritantes. Es un proceso vital que tiene como objetivo eliminar la causa inicial del daño celular, eliminar las células necrosadas y los tejidos dañados, y comenzar la reparación de los tejidos.

    Puede ser aguda o crónica:

    1. La inflamación aguda es la respuesta inicial del cuerpo a un daño, caracterizada por la llegada de plasma sanguíneo y leucocitos al sitio afectado.
    2. Si la inflamación persiste, puede convertirse en crónica, lo que implica una respuesta inflamatoria prolongada que puede llevar a la destrucción progresiva del tejido.

    El proceso inflamatorio comienza cuando las células del sistema inmunológico detectan la presencia de un estímulo dañino. Estas células liberan mediadores químicos, como las citoquinas, que aumentan el flujo sanguíneo al área afectada y atraen a más células inmunitarias para combatir el problema.

    Los principales signos de la inflamación son el enrojecimiento, calor, hinchazón y dolor en la zona afectada.

    Aunque en general se perciba como algo malo, a inflamación tiene un rol esencial en la defensa del organismo. Ayuda a contener infecciones y a reparar tejidos dañados. Sin embargo, cuando este proceso se vuelve crónico, puede contribuir al desarrollo de varias enfermedades.

    ¿Cuáles son las enfermedades inflamatorias cronicas?

    Artritis reumatoideEnfermedad autoinmune donde el sistema inmunológico ataca las articulaciones, causando inflamación, dolor y daño articular.

    OsteoartritisDesgaste del cartílago articular que provoca dolor e inflamación en las articulaciones afectadas.

    Enfermedades cardiovascularesLa formación de placas en las arterias (aterosclerosis), aumenta el riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.

    Diabetes tipo 2La inflamación crónica está relacionada con la resistencia a la insulina, un factor clave en el desarrollo de la diabetes tipo 2.

    Enfermedades inflamatorias intestinalesCondiciones como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son ejemplos de inflamación crónica del tracto gastrointestinal, que pueden causar dolor abdominal, diarrea y otros síntomas graves.

    CáncerContribuye al desarrollo y progresión de ciertos tipos de cáncer al crear un entorno que favorece el crecimiento y la proliferación de células malignas.

    Enfermedades neurodegenerativasCondiciones como el Alzheimer y el Parkinson están asociadas con procesos inflamatorios crónicos en el cerebro.

  • Harpagofito para la artrosis: ¿qué dicen los estudios?

    Harpagofito para la artrosis: ¿qué dicen los estudios?

    ¿Qué tan efectivo es el harpagofito para la artrosis?

    Publicado el 27/06/2024 – Última actualización el 27/06/2024

    Caracterizada por la degradación progresiva del cartílago, la artrosis es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.

    Las personas que sufren de dolores articulares a menudo buscan alivio a través de diversos tratamientos, que sea medicinas tradicionales o alternativas. Entre los remedios naturales, el harpagofito ha ganado popularidad.

    Propiedades del harpagofito

    Conocido comúnmente como « garra del diablo », es una planta originaria del desierto del Kalahari y de las estepas de Namibia. Se ha utilizado tradicionalmente por sus múltiples beneficios, especialmente en el tratamiento de dolores articulares, musculares y tendinosos.

    Composición química

    El harpagofito contiene varios compuestos activos, siendo los más destacados los harpagósidos y los flavonoides. Los harpagósidos son iridoides glucósidos que han demostrado tener propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antioxidantes.

    Mecanismos de acción

    Estudios han mostrado que los harpagósidos pueden inhibir varias vías de señalización molecular involucradas en la inflamación. Entre estas, destacan las enzimas ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2), las prostaglandinas (PGE2), y las interleucinas (IL-6), todas ellas cruciales en la respuesta inflamatoria del organismo. Al reducir la actividad de estas moléculas, el harpagofito puede disminuir la inflamación y el dolor en las articulaciones afectadas por la artrosis.

    Efectos sobre la inflamación y el dolor

    Su acción antiinflamatoria se diferencia de la de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) en que no produce los mismos efectos secundarios gastrointestinales severos asociados con estos medicamentos. Además, se ha observado que el harpagofito no solo reduce la inflamación, sino que también mejora la movilidad y flexibilidad de las articulaciones, promoviendo una mejor calidad de vida para quienes lo utilizan.

    Harpagofito y artrosis, ¿qué dicen las investigaciones?

    Diversos estudios han evaluado su impacto en pacientes con artrosis. Un ensayo clínico realizado con 122 sujetos demostró que la « garra del diablo » era tan efectiva como un medicamento antiinflamatorio comercializado en Europa, la diacereína, en la reducción del dolor articular.

    En otro estudio, 259 participantes con dolor artrítico y reumático experimentaron una mejora significativa en la movilidad y una reducción del dolor después de 8 semanas de tratamiento con un extracto de harpagofito.

    Resultados comparativos

    Comparado con los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), el harpagofito ha mostrado ser igual de efectivo en algunos casos. Un estudio destacó que su eficacia para aliviar el dolor era comparable a la del rofecoxib (Vioxx®), un AINE que fue retirado del mercado debido a sus efectos adversos graves.

    La ventaja del harpagofito radica en su menor incidencia de efectos secundarios gastrointestinales, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para aquellos que no toleran bien los AINEs.

    Evidencia de reducción del dolor y mejora de la movilidad

    Los estudios han revelado que el harpagofito no solo alivia el dolor, sino que también mejora la funcionalidad de las articulaciones. En una investigación realizada durante 2 meses con 42 individuos que padecían artrosis crónica, la combinación de harpagofito con cúrcuma y bromelaína resultó en una reducción del dolor en un 46% de los casos.

    Además, otras investigaciones han confirmado que el uso regular de harpagofito puede llevar a una mejora sostenida en la movilidad articular y una disminución de la rigidez.

    ¿Cómo se debe tomar el harpagofito?

    • Cápsulas o comprimidos: son las formas más comunes de suplementación. Las pastillas suelen contener un extracto estandarizado, que garantiza una dosis consistente de los compuestos activos.
    • Extracto líquido: se puede consumir como tintura, que se mezcla generalmente con agua o zumo.
    • Polvo: se puede añadir a batidos, infusiones o directamente a los alimentos.

    ¿Cuánto harpagofito tomar al día?

    La dosis efectiva puede variar según la concentración de harpagósidos en el producto y la severidad de los síntomas a tratar. A continuación, se presentan las dosis recomendadas basadas en la literatura científica:

    • Cápsulas: se recomienda una dosis diaria de 600 mg a 1200 mg de extracto estandarizado (con una concentración de 3% de harpagósidos), dividida en dos tomas, preferiblemente con las comidas.
    • Extracto líquido: la dosis habitual es de 1 a 2 ml de extracto líquido, dos veces al día (siempre seguir las instrucciones del fabricante).
    • Polvo: este formato facilita la ingesta de una mayor dosis de producto, hasta 6g (como máximo) al día, dividido en varias tomas.

    ¿Cuánto tiempo puedo tomar harpagofito?

    Para obtener los máximos beneficios del harpagofito en el tratamiento de la artrosis, se recomienda seguir el tratamiento durante al menos 2 a 3 meses. Estudios han demostrado que este periodo es necesario para que los compuestos activos del harpagofito ejerzan su efecto completo sobre la inflamación y el dolor articular.

    Nota: el uso a largo plazo debe ser supervisado por un profesional de la salud, ya que la seguridad del uso crónico no está completamente establecida.

    Precauciones y contraindicaciones

    Efectos secundarios potenciales

    Es generalmente bien tolerado, pero algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves. Entre los más comunes se encuentran los problemas gastrointestinales como diarrea, náuseas y dolor abdominal. Estos efectos suelen ser transitorios y desaparecen al ajustar la dosis o interrumpir el uso del suplemento.

    Interacciones con medicamentos

    Puede interactuar con ciertos medicamentos, por lo que es importante consultar con un profesional de la salud antes de comenzar su uso si se está tomando alguna medicación. Algunas interacciones conocidas incluyen:

    • Anticoagulantes: puede aumentar el efecto de medicamentos anticoagulantes como la warfarina, lo que puede incrementar el riesgo de sangrado.
    • Medicamentos para el corazón: estudios han indicado que el harpagofito puede afectar la frecuencia cardíaca y la presión arterial, por lo que debe ser usado con precaución en personas con trastornos cardíacos.
    • Medicamentos para la diabetes: puede potenciar los efectos de los medicamentos hipoglucemiantes, lo que podría llevar a niveles de azúcar en sangre peligrosamente bajos.
    • AINEs (Antiinflamatorios no esteroides): puede reducir la absorción de estos medicamentos, lo que podría afectar su eficacia.

    Contraindicaciones

    • Embarazo y lactancia: no se recomienda su uso durante el embarazo y la lactancia debido a la falta de estudios suficientes sobre su seguridad en estas etapas. Además, algunos estudios sugieren que puede causar contracciones uterinas leves.
    • Úlceras gástricas y duodenales: puede aumentar la producción de ácido estomacal, lo que podría agravar las úlceras gástricas y duodenales.
    • Cálculos biliares: las personas con cálculos biliares deben usar harpagofito con precaución, ya que puede estimular la producción de bilis y empeorar su condición.