Alcanzar un estado nutricional óptimo únicamente a través de la dieta no siempre es posible para todos. Y con la edad, resulta aún más difícil. Es aquí donde los suplementos alimenticios, como los multivitamínicos, pueden jugar un papel.
En breve
- Se comercializan multivitamínicos específicos para la adultos mayores, pero considero que se trata más de una estrategia de marketing que otra cosa.
- Es cierto que los déficits son más frecuentes con la edad, lo que hace aún más relevante el uso de suplementos.
- Es importante comprar un producto de buena calidad.
Cambios fisiológicos asociados al envejecimiento
Con el paso del tiempo el cuerpo humano sufre una serie de cambios que afectan la absorción y el metabolismo de los nutrientes. A partir de los 50 años, se vuelvan más difíciles de obtener los nutrientes esenciales solo a través de la dieta.
Una de las principales modificaciones es la disminución de la producción de ácido gástrico en el estómago, lo que puede reducir la absorción de vitamina B12, hierro y calcio. Además, la capacidad de la piel para sintetizar vitamina D a partir de la exposición solar también disminuye.
Y la falta de nutrientes puede agravar el deterioro de ciertas funciones corporales, que de por sí tienden a disminuir con la edad. Algunos ejemplos:
- Menor absorción de calcio y vitamina D ⇢ pérdida de densidad ósea
- Falta de B12 ⇢ afecta a la función cognitiva
- Déficit de vitamina C y/o zinc ⇢ sistema inmunitario debilitado
Nutrientes clave para los adultos mayores
Vitamina D
Ayuda en la absorción de calcio, lo que es vital para mantener los huesos fuertes y prevenir enfermedades como la osteoporosis.
A medida que envejecemos, la capacidad de la piel para sintetizar vitamina D disminuye, lo que hace que la suplementación sea una opción importante.
Vitamina B12
Con la edad su absorción se ve comprometida debido a la disminución del ácido gástrico, y su deficiencia puede llevar a problemas de memoria, confusión y otros trastornos neurológicos… La suplementación con B12 puede ayudar a mantener la salud cerebral.
Vitamina C
Conocida por sus propiedades antioxidantes, tiene papel en el sistema inmunitario y la producción de colágeno (que es importante para la salud de la piel y las articulaciones). Además, la vitamina C puede ayudar a reducir la duración y gravedad de las infecciones respiratorias, lo cual es particularmente relevante para los mayores.
Vitamina A
Fundamental para la salud visual y la función inmunitaria. Ayuda a mantener la integridad de las mucosas y la piel, y tiene propiedades antioxidantes que protegen contra el envejecimiento celular.
Calcio
El mineral más abundante en el cuerpo y es esencial para mantener la salud ósea. Es vital tener suficiente calcio para prevenir la osteoporosis y otras enfermedades óseas. También juega un papel en la función muscular y la transmisión nerviosa.
Recomiendo primero de buscar obtener el calcio a través de la dieta (lácteos).
Magnesio
Necesario para más de 300 reacciones enzimáticas en el cuerpo incluyendo la síntesis de proteínas, la función muscular y nerviosa, y el control de la glucosa en sangre. Además, ayuda a regular los niveles de calcio, potasio y sodio en el cuerpo.
La falta de magnesio (que es muy común) puede causar debilidad muscular, calambres y problemas cardiovasculares.
Zinc
Fundamental para la función inmunitaria, la síntesis de proteínas y la reparación del ADN, así como para la salud de la piel y la cicatrización de heridas.
La deficiencia de zinc puede resultar en un sistema inmunitario debilitado, pérdida de apetito y retraso en la cicatrización de heridas. Su suplementación puede ser especialmente beneficiosa para los adultos mayores.
Tomar multivitamínicos garantiza que el organismo reciba cantidades adecuadas de vitaminas y minerales esenciales, lo que favorece diversas funciones corporales y reduce el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
Multivitamínico +50 años: ¿sirve de verdad o es puro marketing?
Al caminar por los pasillos de una farmacia o supermercado, puedes encontrar multivitamínicos etiquetados específicamente para adultos mayores.
En realidad el concepto de multivitamínicos para mayores tiene una fuerte base de marketing. Las vitaminas y minerales que se encuentran en estos suplementos son los mismos que los presentes en los multivitamínicos estándar. Las necesidades básicas de nutrientes no cambian drásticamente con la edad.
A lo mejor, las dosis pueden ser ajustadas en ciertos nutrientes clave. Por ejemplo, los mayores de 50 años pueden necesitar dosis más altas de vitamina D y B12 debido a su menor absorción.
El problema es que una gran parte de las marcas del mercado carecen de seriedad en sus compromisos… y más aún en el caso de los multivitamínicos, cuyos ingredientes suelen presentarse en formas de bajo coste. Saben que la mayoría de los consumidores no prestarán atención a detalles como la forma química y dosis de cada ingrediente.
Lo más importante es elegir un multivitamínico de calidad.
¿Cómo saber si un multivitamínico es bueno?
Transparencia en el etiquetado
Asegúrate de que la etiqueta del producto sea clara y detallada, indicando la fuente de cada nutriente y los excipientes utilizados.
Composición equilibrada
Debe contener ingredientes realmente útiles y necesarios, no solo para llenar la etiqueta. Algunos micronutrientes, como el hierro o el cobre, se encuentran sin problema en nuestra alimentación y pueden ser tóxicos en exceso. No siempre más es mejor.
Y es normal no encontrarlo todo, por ejemplo el magnesio. Dado que la cantidad de magnesio necesaria es elevada, no se puede añadir magnesio a un multivitamínico (al menos, un tipo de magnesio de buena calidad).
Formas biodisponibles
Opta por productos que utilicen formas naturales y fácilmente absorbibles de vitaminas y minerales, como vitamina D3 (colecalciferol) y B12 en forma de metilcobalamina.
Dosis adecuadas
Revisa que las dosis de cada nutriente estén en línea con las recomendaciones diarias. Evita productos con dosis excesivas que puedan ser perjudiciales.
Sin aditivos dañinos
Elige suplementos que no contengan colorantes artificiales, conservantes, ni rellenos innecesarios. Busca etiquetas que indiquen «sin aditivos» o «sin conservantes».
Certificaciones de calidad
Prefiere productos que cuenten con certificaciones de calidad. Garantizan que el producto ha sido fabricado bajo estrictos estándares de calidad.
Opiniones y reputación
Investiga la reputación de la marca y lee opiniones de otros usuarios. Las marcas con buenas críticas y una larga trayectoria en el mercado suelen ser más fiables.
El multivitamínico que formulé para APONA
Como nutricionista, una de las cosas que más me frustraba al recomendar multivitamínicos era encontrar fórmulas hechas más para impresionar en la etiqueta que para cubrir necesidades reales.
Muchos ingredientes, dosis poco útiles y formas elegidas más por coste que por criterio nutricional.
Por eso, cuando formulé el multivitamínico de APONA hice justo lo contrario: una fórmula pensada para cubrir bien las bases, con nutrientes seleccionados por su utilidad, buenas formas y dosis coherentes para un uso diario.

No incluimos magnesio, porque considero que merece suplementarse aparte y en una dosis suficiente, algo difícil de conseguir dentro de un multivitamínico sin multiplicar el número de cápsulas.
Consejos y precauciones
- Tomar más de la cantidad recomendada de ciertos nutrientes puede ser perjudicial. Por ejemplo, un exceso de vitamina A puede causar toxicidad, mientras que cantidades excesivas de hierro pueden llevar a problemas digestivos y otras complicaciones.
- Algunos suplementos pueden interactuar con medicamentos prescritos, reduciendo su eficacia o aumentando el riesgo de efectos secundarios. Por ejemplo, la vitamina K puede interferir con los anticoagulantes, y el calcio en exceso puede afectar la absorción de ciertos antibióticos. En caso de estar tomando un tratamiento farmacológico, lo mejor es pedir consejo al médico o investigar por su cuenta (recurriendo a fuentes fiables) antes de tomar complementos alimenticios.
- Los multivitamínicos deben complementar, no reemplazar, una dieta equilibrada. Es fundamental mantener una alimentación rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes naturales.










