Menopausia
La menopausia es una etapa de cambio con efectos reales sobre el cuerpo. Las variaciones hormonales pueden influir en el sueño, el estado de ánimo, la energía, los huesos o la piel. La suplementación no resuelve todos los síntomas, pero puede ayudar a llevar mejor este periodo.
1. Lo más habitual
Los suplementos con mayor interés para las necesidades específicas de esta transición.
Magnesio
La perimenopausia y la menopausia aumentan las necesidades de magnesio. Los cambios hormonales alteran su metabolismo y pueden amplificar síntomas que muchas mujeres ya conocen: mayor irritabilidad, peor sueño, tensión muscular, fatiga y más sensibilidad al estrés. Cubrir bien el magnesio en esta etapa es una de las bases más lógicas.
Útil si: notas irritabilidad, tensión muscular, fatiga o dificultad para dormir.
Omega 3
La caída del estrógeno favorece un entorno más inflamatorio y afecta al sistema nervioso. El EPA y el DHA participan en la regulación de la inflamación y en el funcionamiento neurológico (dos frentes directamente relevantes en esta etapa). Además, el consumo de pescado azul suele ser insuficiente para cubrir las necesidades reales.
Útil si: el estado de ánimo, la sensibilidad al estrés o los sofocos son síntomas presentes, o si comes poco pescado azul.
CALMA
Los cambios hormonales impactan directamente en el sistema nervioso. Irritabilidad, saturación mental y dificultad para desconectar son síntomas frecuentes en esta etapa. CALMA combina L-teanina y adaptógenos para reducir la reactividad y mejorar la tolerancia al estrés durante el día, sin somnolencia.
Útil si: la carga mental, la irritabilidad o la dificultad para desconectar son síntomas presentes en tu día a día.
2. Apoyos adicionales
Complementos que pueden reforzar el bienestar en esta etapa según tu situación.
Vitamina D
La pérdida de densidad ósea se acelera con la caída del estrógeno. La vitamina D es esencial para la mineralización ósea y la función muscular, y su déficit (ya muy frecuente) se vuelve especialmente relevante en esta etapa.
Colágeno
El estrógeno estimula la producción de colágeno. Su caída en la menopausia acelera el deterioro de la piel, las articulaciones y los tejidos conectivos. Un colágeno bien dosificado con materia prima de calidad puede compensar parte de esa pérdida.




