Cuando buscas cómo ayudar a un adolescente con TDAH, aparecen todo tipo de recomendaciones: vitaminas, minerales, plantas… y el omega 3 casi siempre está entre ellas.
Entonces ¿Qué tan efectivo es?
Por qué me fijaría en el omega 3
Siempre hablamos de «omega 3», pero en realidad nos interesan sobre todo dos: el EPA y DHA. El DHA está especialmente presente en el cerebro, y ambas participan en el buen funcionamiento del organismo.
El problema es que no son fáciles de obtener con la alimentación. Su fuente principal son los pescados azules (sardina, caballa, salmón, boquerón).
Otras fuentes como las nueces, la chía o el lino aportan un tipo distinto de omega 3, menos interesante (ALA).
Y aquí aparece un problema habitual: muchos niños y adolescentes comen muy poco pescado azul. El estudio ANIBES encontró que el 83% de la población española estudiada no alcanzaba los aportes considerados adecuados de EPA+DHA, con una insuficiencia todavía más frecuente en niños y adolescentes.
Por eso antes incluso de hablar de TDAH, ya hay una primera razón para prestar atención al omega 3: es probable que un adolescente no tenga suficiente.
¿Puede el omega 3 ayudar con el TDAH?
He revisado los estudios que han investigado si dar omega 3 a niños y adolescentes con TDAH produce un beneficio específico sobre sus síntomas, y prefiero ser claro: no he encontrado evidencia sólida de que tomar más omega 3 funcione como un tratamiento del TDAH.
La revisión más completa hasta la fecha reunió 37 ensayos con más de 2.300 niños y adolescentes, y los suplementos de ácidos grasos no produjeron una mejora clara de la falta de atención, la hiperactividad o la impulsividad frente a placebo.
Pero hay un matiz que me parece más interesante. Un metaanálisis de 2026 encontró que los jóvenes que ya tenían niveles normales o altos de omega 3 apenas obtenían beneficio adicional al suplementarse, mientras que las mejoras se concentraban en quienes partían de niveles bajos. Encaja con algo que nutricionalmente tiene sentido: si ya tienes bien cubierto un nutriente, aportar mucho más no da automáticamente un beneficio extra.
Para mí, esta es la distinción importante: no estamos hablando tanto de más omega 3 = menos TDAH, sino de evitar que un adolescente tenga un aporte insuficiente de un nutriente importante para el cerebro. Y eso sí puede ser especialmente relevante en un adolescente con TDAH, donde la atención y la concentración ya son precisamente áreas sensibles.
Mi opinión como nutricionista
No buscaría en el omega 3 un tratamiento específico para el TDAH: no pensaría que, dándole dosis cada vez más altas, va a concentrarse mejor o va a disminuir su hiperactividad.
En cambio, sí intentaría asegurarme de que tiene bien cubierto su aporte de EPA y DHA. Son nutrientes importantes y gran parte de los adolescentes no consume suficiente.
Mi primera opción sería siempre la alimentación. No hace falta que sea salmón: las sardinas en lata, la caballa o los boquerones son alternativas mucho más económicas y aportan buenas cantidades de EPA y DHA.
Dicho esto, sé perfectamente que no siempre es fácil conseguir que un adolescente coma pescado azul varias veces por semana. Si por la vía de la alimentación no se consigue, un suplemento de omega 3 es la forma más simple de cubrir esta necesidad nutricional.
Si compras un suplemento de omega 3, no compres cualquiera
Hay productos que parecen prácticamente iguales por delante, pero son muy distintos por dentro.
Lo menos grave es comprar un producto poco concentrado y acabar tomando muy poco EPA y DHA: no es peligroso, pero es dinero mal gastado.
Lo que más me preocupa es la calidad del propio aceite: los omega 3 son grasas sensibles a la oxidación, y al proceder del pescado, también importa que exista un buen proceso de purificación y control de contaminantes (metales pesados…).
Antes de comprar uno, hay que mirar:
- Cantidad de EPA + DHA (no solo «aceite de pescado»). Un producto puede tener 1000 mg de aceite y aportar solo 300 mg de EPA+DHA.
- Quién fabrica el aceite, con una materia prima identificable y trazable. Evitar los aceites de pescado genéricos sin más información.
- Control de oxidación (índice TOTOX): cuanto más bajo, mejor conservado está el aceite.
- Control de contaminantes incluidos los metales pesados.
- Buena concentración: cuanto más EPA y DHA por cápsula, menos cápsulas necesitas.
- La forma del aceite: triglicérido.
El omega 3 que formulé en Apona
Soy Sébastien, nutricionista y fundador de Apona. Durante años me encontré con el mismo problema: los productos económicos solían estar poco dosificados o daban poca información sobre la materia prima, y las fórmulas que realmente me convencían, con buenas materias primas y buenos controles, tenían un precio disparado.
No es mi visión de la suplementación: si hablamos de nutrientes básicos que una persona puede necesitar durante meses, deberían existir productos de buena calidad a un precio razonable. Esa fue una de las razones por las que acabé creando mi propia marca.
En nuestro omega-3 usamos aceite EPAX®, procedente de pequeños peces salvajes con pesca certificada. Cada cápsula garantiza más de 700 mg de EPA+DHA en una sola cápsula. El certificado de análisis del lote actual muestra además un TOTOX de 2, un nivel de oxidación muy bajo.
El bote son 60 cápsulas y cuesta 22,90 €.

No lo formulé específicamente para el TDAH. Lo formulé para que, cuando recomiendo tomar omega-3, pueda recomendar un producto con lo que yo mismo buscaría: buena dosis, buena materia prima, frescura, y un precio que permita mantenerlo en el tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto omega-3 necesita un adolescente?
No existe una dosis específica para el TDAH. Como referencia nutricional general, las recomendaciones europeas utilizan aproximadamente 500 mg diarios de EPA+DHA.
¿Es mejor EPA o DHA para el TDAH?
No buscaría un ganador. El DHA tiene un papel estructural especialmente importante en el cerebro, y algunos estudios sobre TDAH se han interesado más por el EPA, pero no hay evidencia suficiente para afirmar que un ratio extremo de uno frente al otro sea mejor. Prefiero una buena cantidad de ambos.
¿Es mejor pescado o suplemento?
Si tu hijo come pescado azul regularmente, esa sería mi primera opción. El suplemento tiene sentido sobre todo cuando no consigue consumirlo con suficiente frecuencia.
¿Puede tomar omega-3 si ya toma medicación para el TDAH?
Sí, se ha estudiado también junto a tratamientos como el metilfenidato.










