Si tienes Hashimoto, es fácil acabar pendiente de muchas cosas a la vez: la TSH, los anticuerpos, el Eutirox, el cansancio… pero también hay que tomar en cuenta la vitamina D. Vamos a ver cómo afecta la vitamina D a la tiroides, y qué puedes hacer.
¿Las personas con Hashimoto tienen más riesgo de déficit de vitamina D?
Una revisión que reunió 25 estudios (¡con casi 5.000 participantes en total!) encontró niveles de vitamina D significativamente más bajos en personas con Hashimoto. Con un umbral de déficit de menos de 20 ng/mL, quienes tenían Hashimoto presentaban alrededor de 3,2 veces más probabilidades de estar por debajo de ese nivel que los controles.
Esto no demuestra que una cosa cause la otra: se trata de una asociación, no de una relación causal establecida. Pero sí existe una explicación biológica plausible: la vitamina D tiene un papel inmunomodulador, y sus receptores están presentes en muchas células del sistema inmunitario… así que una conexión con una enfermedad autoinmune como Hashimoto tiene sentido fisiológico, aunque el mecanismo exacto no esté cerrado.
Mi opinión: con estos datos, si tienes Hashimoto y nunca has mirado tu 25-OH-vitamina D, para mí es un parámetro que merece la pena incluir en una analítica.
¿Puede la vitamina D ayudar con Hashimoto?
Una revisión de 2023 que reunió 12 ensayos aleatorizados y 862 pacientes con Hashimoto observó, bajo suplementación con vitamina D, una reducción de los anticuerpos anti-TPO y anti-Tg. Los resultados parecían más consistentes cuando la suplementación se mantenía más de 12 semanas.
En conjunto, los resultados son interesantes, aunque no todos los ensayos encuentran el mismo efecto. Por eso todavía no podemos considerar la vitamina D un tratamiento específico para Hashimoto, ni sabemos hasta qué punto una reducción de anticuerpos se traduce en una mejoría de los síntomas. En cualquier caso, esto no significa que puedas dejar el Eutirox.
Aun así, si tienes Hashimoto y además tienes la vitamina D baja, hay más motivos para corregirla que simplemente la salud ósea.
El problema de la vitamina D va mucho más allá de Hashimoto
En condiciones normales, se estima que entre el 80 y el 90% de nuestra vitamina D procede de la síntesis en la piel por la radiación UVB, no de la alimentación. Los alimentos que la aportan de forma relevante son pocos: pescado azul, huevo y algunos productos enriquecidos.
Eso hace que factores como la vida en interiores, el uso de ropa que cubre la piel, la estación del año o la latitud pesen mucho más que la dieta a la hora de determinar tus niveles.
Tener sol no significa necesariamente exponerte lo suficiente para mantener buenos niveles. Y España no es una excepción: diferentes estudios muestran una frecuencia elevada de niveles bajos de vitamina D pese a disponer de muchas horas de sol.
Por eso, en mi práctica como nutricionista recomiendo suplementar vitamina D de forma casi sistemática entre octubre y abril (¡salvo que exista una razón concreta para no hacerlo!).
¿Cuánta vitamina D tomar si tienes Hashimoto?
La EFSA fija un aporte adecuado de 15 µg al día (600 UI), asumiendo una exposición solar mínima. Personalmente, considero esa cantidad demasiado baja como pauta práctica de suplementación para muchos adultos durante los meses con poca exposición al sol, precisamente por lo que acabamos de ver: la frecuencia de niveles bajos, el escaso aporte de la dieta, y nuestra fuerte dependencia del sol.
Como pauta general, recomiendo 3.000 UI al día entre octubre y abril a un adulto con poca exposición solar. Si tienes Hashimoto, esta recomendación me parece todavía más pertinente, dada la frecuencia de niveles bajos que se observa en esta población.
Sobre seguridad: la EFSA fija además un límite superior tolerable de 4.000 UI al día para adultos. No es una dosis recomendada, sino un nivel máximo de ingesta habitual considerado seguro, así que una pauta de 3.000 UI se mantiene por debajo de ese umbral.
¿Analítica o suplementar sin medir?
Para una dosis en el rango de 1.000 a 3.000 UI en temporada, no creo que una analítica sea imprescindible para todo el mundo antes de empezar.
Claro, si tienes acceso a una analítica es mejor. El parámetro a pedir es la 25-OH-vitamina D (también llamada 25(OH)D). Si partes de un déficit claro, repetirla a las 8-12 semanas permite saber si la dosis está siendo suficiente y ajustarla si hace falta.
No entraré en una discusión larga sobre umbrales exactos: por debajo de 20 ng/mL hablamos claramente de un nivel bajo, y entre 20 y 30 hay más debate según la guía que se consulte. Personalmente, prefiero no quedarme justo en el límite inferior.
Cómo tomar vitamina D si tienes Hashimoto y tomas Eutirox
La vitamina D en sí misma no figura como una interacción que reduzca la absorción de la levotiroxina. En cambio, minerales como el calcio, el hierro o el magnesio sí pueden interferir con su absorción, y conviene separarlos según la pauta indicada en el prospecto de tu medicamento.
Así que la vitamina D no necesita separarse del Eutirox por ninguna interacción conocida. Aun así, lo más práctico suele ser tomar el Eutirox solo, en ayunas, y dejar el resto de suplementos para una comida. Como la D es liposoluble, tómala con algo de grasa para mejorar su absorción.
Qué recomiendo yo como nutricionista
Lo ideal es que la dosis se pueda ajustar con facilidad según la estación y la analítica, usar una buena D3, y que tomarla todos los días no suponga ningún esfuerzo.
Al formularla, preferí precisamente un formato que permitiera ajustar la dosis sin tener que comprar productos distintos según la época del año o tu situación.
Nuestra vitamina D3+K2 viene en spray: cada pulsación aporta 1.000 UI de D3 de origen vegetal (liquen, Vitashine®) junto con K2 MK-7 en su forma activa all-trans (K2VITAL®), en una base de aceite de colza ecológico, adecuada para estas dos vitaminas liposolubles.
Pauta recomendada: 1 pulsación en meses con exposición solar, y 3 entre octubre y abril.

Preguntas frecuentes
¿La vitamina D puede bajar los anticuerpos anti-TPO?
Varios ensayos y revisiones encuentran una reducción media, pero el resultado no es sistemático en todos los estudios, y no sabemos con certeza hasta qué punto eso se traduce en menos síntomas a largo plazo.
¿Qué nivel de vitamina D debería tener si tengo Hashimoto?
Por debajo de 20 ng/mL hablamos de un nivel claramente bajo. Entre 20 y 30 hay debate según la guía. Con Hashimoto, prefiero no quedarme cerca del límite inferior de ese rango.
¿Puedo tomar vitamina D con Eutirox?
Sí. No hay una interacción conocida entre ambos. Lo más práctico es tomar el Eutirox en ayunas y el resto de suplementos con una comida.
¿Hay que tomar vitamina D todo el año?
Entre octubre y abril, la recomiendo de forma casi sistemática. En primavera y verano depende de cuánto sol real recibas, tu tipo de piel y tus hábitos. Algunas personas prefieren mantener una dosis baja (1.000 UI) durante todo el año en lugar de parar y retomar.










